Gattuso celebra la mentalidad de la Lazio tras remontar ante Udinese
La remontada llegó cuando más dudas rodeaban al proyecto. La Lazio de Gennaro Gattuso se levantó de un golpe duro en Coppa Italia y giró un partido torcido ante Udinese hasta un 2-1 que sabe a declaración de intenciones.
Jesper Karlström había adelantado a los friulanos en la segunda parte, helando el ambiente. Pero la respuesta fue inmediata, feroz. Davide Frattesi primero y Albert Gudmundsson después voltearon el marcador y encendieron el Olímpico. Tres puntos, sí. Pero, sobre todo, una señal de carácter.
“Hemos desmontado todo”
Gattuso no escondió su satisfacción. No tanto por el resultado, sino por cómo reaccionó el equipo tras la eliminación copera ante Mantova en agosto, un tropiezo que había dejado heridas abiertas.
«La mentalidad y las ganas», resumió en Sky Sport, en declaraciones recogidas por TuttoMercatoWeb. «Hemos desmontado todo respecto al año pasado, cuando había un maestro del 4-3-3, y estamos intentando hacer algo diferente. Los chicos están haciendo las cosas bien. Lo que intentamos proponer no es fácil, pero el equipo está vivo».
La frase resume el momento: ruptura táctica con el pasado, exigencia máxima y un grupo que, al menos por una noche, respondió como él quería. El 2-1 ante Udinese no fue brillante durante los 90 minutos, pero sí intenso, agresivo, con una Lazio que se negó a hundirse tras el 0-1.
En el banquillo, la imagen de Gattuso lo decía todo. Gritos, gestos, rabia en cada duelo. La misma energía que intenta trasladar a un vestuario que todavía se está adaptando a su idea.
Agradecimiento a Lotito y Fabiani
El técnico no se olvidó del contexto en el que está construyendo su Lazio. Señaló directamente al presidente Claudio Lotito y al director deportivo Angelo Fabiani como piezas clave del mercado estival.
«Con muchísima dificultad, hemos hecho un mercado que no pensábamos poder hacer», admitió. «Tengo que dar las gracias tanto a él como a Fabiani; se merecen un mérito enorme por los jugadores que han llegado».
No hubo triunfalismo, pero sí reconocimiento. Gattuso sabe que su propuesta exige perfiles concretos y que la plantilla se ha moldeado con más recursos de los previstos en un inicio. La respuesta ante Udinese, con remontada y carácter, le da argumentos para defender que el grupo empieza a entender lo que pide.
Un reencuentro especial con el Milan
Ahora se viene un partido que va más allá de la tabla. Un duelo que atraviesa la carrera, la memoria y hasta la infancia de Gattuso: el choque contra el Milan, el club de su vida.
«De niño recuerdo el desfile después del partido contra Steaua con mi padre», confesó. «Para mí siempre fue un honor y un sueño que duró 12 años».
No lo dice cualquiera. Lo dice un hombre que lo ganó casi todo vestido de rossonero y que ahora tendrá que intentar herir al equipo de su corazón desde el banquillo rival. La emoción está ahí, intacta, pero el mensaje es claro.
«Todo el cariño y la alegría no se pueden olvidar, pero hoy tengo otro trabajo y el domingo espero quitarle puntos al equipo de mi corazón».
La frase marca el tono de lo que viene. Sentimiento contra profesión. Recuerdos contra presente. Gattuso ya ha visto que su Lazio sabe sufrir y remontar. Ahora falta comprobar si esa misma mentalidad aguanta el impacto emocional de mirar de frente al Milan y tratar de derribarlo.





