Bayern: regreso de Musiala, dilema de Freund y ambición de Kane
El Bayern vuelve a tener a Jamal Musiala sobre el césped, pero no piensa correr. El internacional alemán reapareció el sábado en Gelsenkirchen, en el 0-0 ante el recién ascendido Schalke, y aunque casi nada le salió de cara a portería, dejó algo más importante: señales de vida competitiva.
Entró en el minuto 57 por Lennart Karl, se ofreció, fue al choque, pidió la pelota. No decidió el partido, pero sí cambió el pulso del equipo. Lúcido, activo, con esa mezcla de ligereza y fortaleza que lo convirtió en pieza clave del campeón alemán antes de que todo se detuviera.
Porque lo de Musiala no fue una simple lesión muscular. El atacante había sido apartado hace unas semanas tras sufrir dos colapsos en amistosos, provocados por una disfunción neurológica. A partir de ahí, freno de mano echado: fuera de la Supercopa en Dortmund ante Borussia Dortmund (2-1), baja en el estreno liguero frente a VfB Stuttgart (5-1) y ausente también en la primera ronda de la DFB-Pokal en el campo de VfL Osnabrück (3-1).
Max Eberl, miembro de la junta directiva responsable del área deportiva, explicó el plan tras el duelo en Schalke: “Después de los incidentes, le dimos la calma que necesitaba. Se ajustó la medicación y, en conversaciones con los médicos, el cuerpo técnico y, por supuesto, con él, vimos cómo se sentía y cuándo estaba listo para volver a participar. Por eso es absolutamente una opción y será reincorporado en cuanto esté en la convocatoria. Estamos contentos de tener de vuelta a Jamal, de que decida partidos para nosotros”.
La idea, sin embargo, no es soltarlo sin red. Según informa Bild, el Bayern quiere que su regreso sea gradual: “más minutos paso a paso”, con descansos programados para controlar la carga. Todo, en estrecha coordinación con el entrenador Vincent Kompany. Nada de heroísmos en septiembre para lamentarse en primavera.
El tablero interno: la “fase de reflexión” de Christoph Freund
Mientras el equipo intenta encontrar ritmo en el campo, en los despachos se juega otra partida. El club quiere blindar su estructura deportiva y completar el triángulo de poder que debe sostener el proyecto a medio plazo.
Según la Münchner Abendzeitung, el Bayern pretende ampliar el contrato del director deportivo Christoph Freund, vigente hasta 2027, y cerrar el acuerdo antes de la asamblea general de noviembre. Con el director general Jan-Christian Dreesen y el propio Max Eberl ya comprometidos más allá del próximo verano, falta el sí definitivo del austriaco para sellar el núcleo duro.
De momento, Freund se encuentra en una “fase de reflexión”. No se trata solo de su firma. Sobre la mesa también está el futuro del jefe de ojeadores Nils Schmadtke, que comparte contrato hasta 2027 y es considerado un hombre de confianza de Eberl. Si Schmadtke sale, se abriría la puerta para que Freund coloque a un nuevo jefe de scouting “según sus ideas”.
Pese a esas dudas, todo apunta a una prolongación. En el club valoran su trabajo, en especial en el Campus, y su reputación interna es sólida. Su sintonía con Vincent Kompany también se describe como muy buena. En Múnich saben que la próxima gran estrella puede salir tanto de un fichaje millonario como de un chico formado en casa, y ahí el papel de Freund es demasiado importante como para dejarlo en el aire.
Kane y la obsesión europea: “Tiene que ser nuestro año”
En el césped, el gran foco vuelve a ser Harry Kane. El capitán de la selección inglesa no oculta su objetivo: levantar por fin la Champions League con el Bayern. Y no habla de un plan a largo plazo. Lo quiere ya.
“Estamos muy cerca”, afirmó el delantero de 33 años antes del estreno en la máxima competición continental este jueves (21.00 horas) ante Bodö/Glimt, en TNT Sports. “La temporada pasada, pequeños detalles marcaron la diferencia. Entramos en esta temporada diciendo: tiene que ser nuestro año”.
El recuerdo de la eliminación en semifinales ante el posterior campeón Paris Saint-Germain todavía escuece. El Bayern persigue su séptimo título en la competición y siente que dejó escapar una oportunidad que estaba a su alcance.
Kane lo ve claro: en la Champions no basta con ser el mejor equipo. Hace falta algo más. “No se trata solo de ser el mejor. A veces también necesitas la suerte necesaria en el momento adecuado”, subrayó. “La cuestión es si podemos marcar esa pequeña diferencia que se necesita para avanzar y ganar la Champions. Ese es mi objetivo. Y es el objetivo de todo el equipo”.
Esa ambición explica también por qué no se plantea todavía el final de su carrera. No mientras queden trofeos por levantar. “Todavía hay cosas a nivel de club que quiero ganar. Lo mismo se aplica a la selección”, recordó el goleador, que la pasada temporada firmó la cifra impresionante de 73 tantos entre el Bayern y la selección inglesa. “Por eso, para mí se trata de saborear este momento el mayor tiempo posible”.
El Bayern ajusta la medicación de Musiala, define el radio de acción de Freund y se aferra al hambre de Kane. El plan es claro: proteger a sus talentos, consolidar su estructura y atacar Europa sin excusas. La pregunta es si esta vez esos “pequeños detalles” caerán, por fin, de su lado.






