RB Leipzig sufre una dura derrota 4-1 ante FC Como 1907
RB Leipzig salió de Lombardía con la sensación de haber recibido algo más que una simple derrota. El 4-1 encajado ante FC Como 1907 dejó cicatrices visibles en el vestuario alemán y las voces de los líderes del equipo sonaron duras, sin paños calientes.
“Se siente realmente horrible, hoy nos dieron una paliza de verdad. La primera parte fue terrible”, admitió el lateral en la zona mixta, aún con el gesto torcido por la frustración.
El equipo nunca se encontró cómodo, ni con balón ni sin él. El propio Raum reconoció que el tímido despertar tras el descanso no alcanzó para cambiar el rumbo de la noche.
“La segunda quizá fue un poco mejor. En general, no fue una buena actuación por nuestra parte. Tenemos que aprender de esto”, subrayó.
El mensaje del capitán fue claro: el problema no fue falta de ideas, sino de carácter y ejecución. El plan existía, pero se quedó en el vestuario.
“Tenemos que juntarnos lo antes posible, en realidad teníamos un plan claro. Pero otra vez no fuimos lo bastante valientes ni lo bastante listos con el balón”, lamentó.
Las ocasiones para jugar, para dar un paso al frente, estuvieron ahí. Leipzig las dejó pasar.
“Tuvimos las oportunidades para jugar. Pero no fuimos lo bastante contundentes, hoy no hubo suficiente de nada”, sentenció el jugador de 28 años, dibujando con una frase el vacío competitivo del equipo.
No fue el único en dar la cara. El central Willi Orban también se plantó ante los micrófonos, igual de dolido. El húngaro coincidió en que la idea inicial se evaporó en cuanto FC Como 1907 impuso su ritmo.
“Teníamos un plan de juego razonable, pero pronto quedó claro que no podíamos agarrar el juego de Como. Este partido duele mucho hoy”, reconoció el defensa de 33 años.
El contraste entre ambos equipos se vio, sobre todo, con la pelota. Mientras Leipzig dudaba, Como mandaba.
“Como nos mostró lo que significa ser activo con el balón, tomar decisiones con el balón y dar buenos pases en el último tercio”, explicó Orban, señalando a su rival como ejemplo de lo que les faltó.
Leipzig se marchó con un correctivo y una lección, y Orban no dudó en admitirlo: “Tenemos que aprender eso de nuestros rivales hoy; mérito para ellos. Al final, nuestro plan de juego no funcionó”.
El golpe es duro. Ahora la cuestión es si RB Leipzig sabrá transformar esta paliza en un punto de inflexión o si este 4-1 en Lombardía marcará el inicio de dudas más profundas en su temporada.





