Juventus enfrenta a Parma con un ataque renovado
La noche en Turín llega con aroma de estreno serio. Juventus recibe a Parma en el Allianz Stadium a las 20:45 CET, con un plan muy claro: mandar un mensaje tras un verano de cambios y bajas incómodas.
Sin Kenan Yildiz ni Weston McKennie, ambos lesionados, la responsabilidad ofensiva recae sobre un frente nuevo, potente y observado con lupa: Randal Kolo Muani como referencia y Jonathan David actuando por detrás, casi como segundo punta disfrazado de mediapunta. Un dibujo agresivo para un partido que, en teoría, debería marcar territorio.
El rompecabezas de la Juve no se queda ahí. Khephren Thuram no está al cien por cien y podría ni siquiera entrar en la convocatoria. En defensa, Lloyd Kelly parte con ventaja sobre el recién llegado Jhon Lucumì para acompañar a Bremer en el centro de la zaga, mientras que el lateral izquierdo se decide en un pulso cerrado entre Zeki Çelik y Andrea Cambiaso.
Por banda izquierda, Kerim Alajbegović apunta al once inicial, dando amplitud y profundidad a un 4-2-3-1 que, según coinciden las principales cabeceras italianas, se construirá sobre la pareja Manuel Locatelli–Douglas Luiz en el doble pivote. Orden, pase y piernas para sostener a una línea de tres muy ofensiva: Conceição por derecha, David por dentro y Alajbegović abierto, todos al servicio de Kolo Muani.
Enfrente, un Parma que llega herido, pero no renuncia a su idea. El equipo de Carlos Cuesta cayó 1-0 en casa ante Cagliari en la primera jornada, aunque no tocará su 4-3-3. La apuesta es clara: insistir en un modelo que, más allá del resultado, el club considera el camino adecuado.
La única baja en los visitantes es Hans Nicolussi Caviglia, canterano de Juventus y ahora pieza importante en Parma, que no estará disponible. Una ausencia simbólica en una noche que ya tenía suficiente carga emocional. La buena noticia para los gialloblù es el regreso de Sascha Britschgi tras cumplir un partido de sanción: el suizo está llamado a ocupar una de las bandas de ataque, con El Bilal Touré como único delantero centro, preparado para castigar cualquier despiste de la defensa bianconera.
El contexto añade presión. Juventus juega en casa, ante su gente, con fichajes que deben empezar a justificar expectativas y una estructura táctica que invita a mandar desde el primer minuto. Parma, mientras tanto, busca reacción inmediata tras el tropiezo inicial, sin renunciar a su identidad ofensiva.
Las cámaras apuntan al Allianz. Los focos, a la conexión entre Jonathan David y Randal Kolo Muani. Si esa sociedad despega desde hoy, puede marcar buena parte del relato de la temporada de la Juve. Si Parma resiste y golpea en el momento justo, el guion del curso en Turín podría empezar a escribirse con mucha más tensión de la prevista.





