Joel Colwill salva al Cardiff con un empate ante Stoke City
Joel Colwill apareció cuando el Cardiff City Stadium empezaba a impacientarse. Un cabezazo seco, al segundo palo, para rescatar un punto ante Stoke City y maquillar una racha que ya preocupa: seis jornadas de Championship sin conocer la victoria para el equipo de Barry-Murphy.
Dominio azul, golpe del Stoke
El arranque fue de libro para el Cardiff. Ritmo alto, combinaciones rápidas y ocasiones claras. A los ocho minutos, Ollie Tanner ya había encendido a la grada: pared con Jack Moylan, participación de Yousef Salech y disparo al palo. El estadio se levantó, olió sangre. Faltó el remate final.
Tanner volvió a tenerla poco después, esta vez tras un error del portero Viktor Johansson. El extremo cazó el regalo, se escoró y buscó portería desde un ángulo complicadísimo. El balón se marchó fuera. Otra oportunidad desperdiciada.
Cardiff insistía. Chris Willock probó suerte desde dentro del área tras otra buena acción de Tanner, pero su disparo fue bloqueado. Moylan, muy activo entre líneas, también se quedó sin remate en otra llegada prometedora. Todo apuntaba al 1-0. Llegó el 0-1.
En el minuto 23, Stoke castigó sin piedad. Robert Bozenik levantó un balón a la espalda de Joel Bagan, que no logró protegerlo hacia Nathan Trott. El portero dudó, Bagan se quedó vendido y Ben Johnson se impuso en el choque, se llevó la pelota y definió con calma. Un mazazo para un Cardiff que había hecho casi todo bien… menos marcar.
Reacción tras el descanso
El descanso no apagó al Cardiff, lo encendió. El equipo local salió con más colmillo, más vertical, aunque primero tuvo que sobrevivir a un susto serio. Gabriel Osho perdió el apoyo, resbaló y dejó una autopista para George Hirst. Trott reaccionó con reflejos, se hizo grande en el uno contra uno y evitó el segundo de Stoke.
Ese aviso no frenó a los de Barry-Murphy. Al contrario. El Cardiff adelantó líneas, cargó el juego por fuera y empezó a encerrar a su rival.
El premio llegó en el minuto 63. Willock, con tiempo para mirar, colgó un centro medido al corazón del área. Joel Colwill atacó el espacio con decisión y conectó un cabezazo perfecto: cruzado, ajustado, al palo y dentro. Empate y rugido del Cardiff City Stadium. Justicia al marcador, por fin.
Asedio sin premio
El gol desató al Cardiff. Y casi llega la remontada de inmediato. Colwill, de nuevo lanzado al área, se tiró en plancha para rematar otro centro, pero esta vez su cabezazo se marchó por muy poco. El Stoke sufría.
Alex Robertson filtró después un gran pase al espacio para Salech. El delantero se plantó ante Johansson, con todo a favor, pero desperdició una ocasión enorme. No sería la última.
Moylan encontró de nuevo a Salech en carrera y el mano a mano se repitió. Esta vez Johansson ganó con claridad, aguantando hasta el final y tapando el disparo. El portero del Stoke sostuvo a los suyos en el tramo más crítico del partido.
El asedio continuó. Bagan se sumó al ataque y probó desde dentro del área, pero otra vez apareció Johansson con una buena intervención. Cada llegada del Cardiff alimentaba la sensación de que el segundo gol estaba al caer. No cayó.
Ya en el minuto 90, Moylan se inventó un disparo que, tras un desvío, se estrelló en el poste. El estadio contuvo la respiración. El balón se paseó, salió despedido y el Stoke volvió a salvarse.
En el añadido, la última fue, cómo no, para Salech. Centro de Bagan, buen salto del delantero, pero su cabezazo fue demasiado centrado. Directo a las manos de Johansson. Otra ocasión más a la cuenta.
Seis partidos, ninguna victoria
El 1-1 deja al Cardiff con cuatro puntos de 18 posibles en este arranque de Championship. Sensaciones mejores que los números, sobre todo por la respuesta en la segunda parte, pero el problema es evidente: el equipo genera, somete, llega… y no gana.
Barry-Murphy encontró carácter, ritmo y protagonismo de jugadores como Colwill, Tanner, Moylan o Willock. El público lo reconoció. Lo que no cambia es la tabla, ni la estadística que empieza a pesar en las piernas y en la cabeza.
Once del Cardiff City: Trott; Ng, Bielik, Osho, Bagan; Robertson, J. Colwill, Moylan; Tanner, Salech, Willock (Ashford 82). Suplentes: Tyrer, Turnbull, Scanlon, Tankiewicz, Anyadike, Moreno, Kpakio, Robinson.
Once del Stoke City: Johansson; Johnson, Wilmot, Talovierov, Bombino (Bocat 59); Graham, Soumare, Galbraith, Devenny (Cisse 69); Bozenik (McGlynn 69), Hirst (Junho 59).
El punto sabe a poco para un Cardiff que ya no solo necesita jugar bien. Necesita, con urgencia, aprender a rematar partidos. Y hacerlo antes de que esta racha deje de ser un bache y se convierta en la historia de su temporada.





