Iraola y el empate en Anfield: Frustración y autocrítica
Andoni Iraola salió de Anfield con un punto, muchas dudas y una queja muy concreta: un marcador electrónico roto y un primer tiempo impropio de un aspirante a mandar en casa.
Liverpool empató 2-2 ante Nottingham Forest en el estreno liguero de Iraola en Anfield, un resultado que supo a poco en un estadio que esperaba una victoria clara. Forest se adelantó dos veces y rozó su tercera victoria consecutiva allí, hasta que apareció Víctor Muñoz con un derechazo en el minuto 82 para rescatar al equipo local.
Un cambio que nunca llegó… por un marcador averiado
El momento clave del partido no tuvo que ver con una jugada brillante, sino con un detalle casi surrealista. El segundo gol de Forest, el penalti transformado por Morgan Gibbs-White, nació de un saque de banda sacado con picardía por Liam Delap justo cuando Iraola intentaba realizar un triple cambio.
El técnico ya tenía preparados a sus hombres. Pero no pudo ejecutarlo. El cuarto árbitro no consiguió que funcionara el tablero electrónico para mostrar los dorsales. El fallo técnico congeló los cambios y abrió la puerta al castigo.
“No lo puedo explicar porque no tengo explicación”, soltó Iraola, visiblemente molesto. El entrenador de Liverpool aseguró que llevaba “dos, tres, cuatro veces” intentando introducir las sustituciones: “Quería hacer esos cambios como tres minutos antes. El balón había salido varias veces. Él —el cuarto árbitro— tenía problemas con el marcador”.
El desenlace, según Iraola, fue directo: “El penalti no habría pasado si hubiera hecho los cambios”. El técnico también recordó que ya había protestado antes: “Me había quejado la vez anterior. Los aficionados estaban gritando y eran conscientes de la situación. Os dejo a vosotros decidir si fue penalti o no”.
Autocrítica: un primer tiempo que lastra
Más allá del incidente con el tablero, Iraola no se escondió. Señaló sin rodeos el arranque del equipo, por segunda semana seguida, como el verdadero origen del tropiezo.
“La primera parte fue pobre, no fue lo suficientemente buena. No hemos controlado el partido”, admitió. El contraste con la reanudación fue evidente: “Después mejoramos mucho en la segunda parte. Estuvimos mucho más intensos, más rápidos con el balón y con más urgencia”.
Liverpool apretó, aceleró, empujó a Forest hacia su área y acabó encontrando el empate con el gol de Muñoz. Pero la reacción llegó tarde. “No ha sido suficiente para ganar el partido y tenemos que culpar a la primera parte”, resumió el técnico.
Anfield exige más
La sensación de frustración se notó en cada frase. “Estoy frustrado porque queremos ganar, especialmente en casa. No es un buen resultado”, reconoció Iraola. El equipo ha enlazado dos jornadas remontando marcadores adversos, algo que el entrenador valora, pero que no maquilla el problema de fondo: “Hemos vuelto en dos partidos en los que íbamos perdiendo y me gusta lo que hemos hecho en la segunda parte, pero no hemos sido capaces de completar la remontada”.
El diagnóstico táctico fue claro: “En la primera parte fuimos demasiado pasivos sin balón”. Esa pasividad permitió a Forest respirar, ganar metros y explotar detalles como los saques de banda, un aspecto que el propio Iraola subrayó: “Después mejoramos esto y la intensidad te da la opción de ganar duelos y atacar más rápido y mejor. Pero en la primera parte hubo falta de intensidad y hoy hemos tenido problemas con los saques de banda”.
Entre un tablero que no funcionaba, un penalti discutido y un inicio de partido muy por debajo del estándar, Liverpool dejó escapar dos puntos en el estreno de Iraola en Anfield. La reacción del segundo tiempo marca el camino. La pregunta es si este equipo será capaz de jugar así desde el minuto uno cuando la temporada entre de verdad en calor.






