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Everton desafía su racha negativa en el Tottenham Hotspur Stadium

Everton viaja este sábado al Tottenham Hotspur Stadium con una mezcla de confianza y desconfianza. Confianza por el arranque de curso: cuatro partidos, ningún tropiezo, dos victorias y dos empates. Desconfianza por un dato que pesa como una losa: seis encuentros de liga sin ganar fuera de casa y cinco derrotas consecutivas a domicilio en Premier League precisamente ante Tottenham.

El equipo de David Moyes llega octavo en la tabla, con cinco puntos, sostenido por un golpe de talento individual que todavía resuena. Ainsley Maitland-Niles rescató un punto contra Manchester United con un disparo desde 25 metros en el tiempo añadido, un gol que cambió el ánimo alrededor del vestuario y dio aire a una racha que, al menos de momento, mantiene a los de Liverpool invictos.

Sin embargo, el reto ahora es distinto. Ganar fuera. Y hacerlo en un estadio que se le ha atragantado una y otra vez.

Dudas en el centro del campo, continuidad para los héroes

El plan de Moyes vuelve a estar condicionado por el estado físico de James Garner. El centrocampista no se considera todavía plenamente recuperado de la lesión que abrió la puerta a la irrupción de Maitland-Niles desde el banquillo ante United, así que todo apunta a que el técnico repetirá con una sala de máquinas alternativa.

Hayden Hackney, que firmó la asistencia para el gol del empate de Tyrique George frente al United, tiene muchas papeletas para formar pareja en el doble pivote con Harrison Armstrong. Un dúo con energía, piernas y algo de riesgo, pero que ya dejó señales de entendimiento en el último compromiso.

La consecuencia directa de ese rompecabezas en la medular es que Maitland-Niles seguirá asentado en el lateral derecho. Moyes ha encontrado ahí una solución fiable, desplazando de nuevo a Merlin Rohl, utilizado como defensa de emergencia, a un papel secundario. El héroe del último fin de semana pasa de revulsivo a pieza fija en la línea de cuatro por delante de Jordan Pickford.

Más arriba, otra cara conocida está lista para recuperar protagonismo. Jack Grealish, ya de vuelta tras su segundo debut con el club, apunta a arrebatarle el sitio en el once a Brennan Johnson. El peso del nombre, su capacidad para recibir entre líneas y marcar diferencias en el último tercio del campo encajan con la idea de un Everton que necesitará personalidad con balón para sobrevivir en Londres.

La enfermería no ofrece muchas más incógnitas. Christian Norgaard seguirá fuera hasta octubre y se mantiene como la única baja relevante a largo plazo para Moyes. Un problema serio en cuanto a jerarquía en el centro del campo, pero al menos el panorama físico no se multiplica en preocupaciones.

El once que perfila Moyes

Con todos esos condicionantes, el Everton que se perfila para el Tottenham Hotspur Stadium se parece mucho a este:

Pickford; Maitland-Niles, Tarkowski, Branthwaite, Mykolenko; Armstrong, Hackney; George, Dewsbury-Hall, Grealish; Barry.

Un 4-2-3-1 reconocible, con Pickford como seguro bajo palos, la pareja James Tarkowski–Jarrad Branthwaite en el eje de la zaga y Vitaliy Mykolenko cerrando el costado izquierdo. Por delante, Armstrong y Hackney como escuderos, George y Grealish abiertos a partir de los costados, Kieran Dewsbury-Hall manejando los hilos por dentro y Barry como referencia ofensiva.

No es un once conservador. Es una apuesta por competirle el balón a Tottenham, por no refugiarse únicamente en el bloque bajo que tantas veces ha condenado a Everton lejos de Goodison Park.

Hora, escenario y escaparate

El duelo de Premier League arrancará a las 17:30 del sábado 12 de septiembre de 2026, en un horario estelar que coloca el choque en el centro del fin de semana futbolístico inglés. En el Reino Unido, el encuentro se podrá seguir en directo a través de Sky Sports Main Event, escaparate perfecto para medir si este Everton de Moyes está listo para algo más que un buen inicio de calendario.

La racha invicta, el gol agónico ante Manchester United, la vuelta de Grealish, la apuesta por jóvenes como Hackney o George… todo eso alimenta la sensación de que algo se mueve. La pregunta es si bastará para romper, de una vez, el bloqueo lejos de casa y acabar con una serie negra de cinco derrotas seguidas en Premier League en el mismo escenario.