ligahoy full logo

Bondarenko genera controversia en Al-Ahli y Pusic en la mira

La relación entre Artem Bondarenko y la grada de Al-Ahli ha estallado antes casi de empezar. Y, en medio del fuego cruzado, queda el técnico neerlandés Marino Pusic, señalado por la afición y atrapado por su propia apuesta.

Al-Ahli recibe hoy viernes a Al-Hazm en el Alinma Stadium de Yeda, en la séptima jornada de la Saudi Roshn League. Es un partido importante, pero el nombre del centrocampista ucraniano vuelve a aparecer… por su ausencia.

El periodista saudí Waleed Saeed adelantó en X que Pusic ha decidido dejar fuera de la convocatoria a Bondarenko, junto al extremo brasileño Matheus Goncalves. Otro tachón en la lista del ex de Shakhtar Donetsk. Y ya van tres.

Fichaje discutido, protagonismo mínimo

Bondarenko llegó el pasado verano procedente de Shakhtar Donetsk, un movimiento impulsado directamente por Pusic, que lo dirigió en el club ucraniano entre 2023 y 2025. El técnico insistió. La grada, no.

Los aficionados de Al-Ahli mostraron su rechazo al fichaje incluso antes de que se cerrara el acuerdo. No querían al centrocampista. Y se lo dejaron claro desde el primer día.

En el césped, su papel ha sido casi testimonial. Solo ha jugado dos partidos con “Al-Raqi”: la derrota por 1-3 ante Al-Khaleej en la cuarta jornada y la contundente victoria por 5-0 frente a Al-Riyadh en la quinta. Nada más.

En el resto, silencio. Ni un minuto en el 0-3 frente a Al-Hilal en la tercera jornada, fuera también en el 2-3 ante Al-Qadsiah en la sexta, y ahora prolonga su desaparición ante Al-Hazm.

La grada se rebela y el técnico paga el precio

El punto de ruptura llegó en la goleada a Al-Riyadh. A pesar del 5-0, Bondarenko fue abucheado por su propia afición. Cada balón, cada gesto, pasaba por el juicio sonoro de la grada. Desde ese día, no ha vuelto a entrar en los planes de Pusic.

La decisión de dejarlo fuera de la convocatoria, otra vez, no solo reabre el debate sobre el jugador. Cuestiona directamente al entrenador. Fue él quien pidió su fichaje, quien lo conocía, quien garantizaba su rendimiento. Ahora, el ucraniano ni siquiera entra en la lista.

La situación coloca a Pusic en una posición incómoda: si lo alinea, choca con la grada; si lo borra, reconoce de facto que su apuesta ha fallado. Y cada partido sin Bondarenko en el banquillo agranda la brecha.

La noche en el Alinma Stadium no solo medirá a Al-Ahli contra Al-Hazm. Medirá también cuánto margen le queda a Pusic para sostener un fichaje que, por ahora, solo le está generando ruido.