Zidane sacude a Francia: nueva era con 23 jugadores
Zinedine Zidane ya es algo más que el heredero de Didier Deschamps. En la sede de la FFF, en París, el nuevo seleccionador de Francia presentó su primera lista de 23 jugadores y dejó un mensaje nítido: empieza una nueva generación.
Cinco caras nuevas asoman en el primer proyecto de Zidane al frente de Les Bleus: Jeremy Jacquet, Andy Diouf, Lucas Da Cunha, Guillaume Restes y Esteban Lepaul reciben su primera llamada con la absoluta. Todos se incorporarán directamente el lunes al centro nacional de fútbol de Clairefontaine, el corazón deportivo de la selección francesa.
Una lista corta y un plan claro
Zidane no quiso una convocatoria masiva. Apostó por un grupo compacto de 23 futbolistas. Menos nombres, más protagonismo para cada uno. La idea es que nadie se quede al margen durante un parón internacional que se presenta intenso.
Ante los medios, el técnico desgranó sus decisiones con argumentos tácticos y una línea roja evidente: el presente manda, pero el futuro pesa igual o más. Insistió en el estado de forma y el potencial a medio plazo como filtros principales.
Jacquet, central del Liverpool, fue uno de los nombres que más subrayó. No solo por su nivel actual, también por una historia compartida: Zidane lo conoce desde hace tiempo, de las categorías inferiores, donde coincidió con su hijo. De Andy Diouf, centrocampista del Inter de Milan, y de Lucas Da Cunha, destacado en el Como, habló con elogios similares, como piezas que encajan en la idea de juego que quiere implantar.
Su obsesión está clara: un fútbol atractivo, proactivo, con una nueva hornada de jugadores capaces de sostener ese plan durante años.
“Son jugadores que merecen estar aquí, jugadores que quiero ver”, explicó Zidane. “Lo que me inspira es el juego. Quiero ver a estos jugadores y a este equipo jugando. Me gusta mucho el perfil de Jacquet. Lo he seguido desde hace mucho tiempo porque jugó con mi hijo en los equipos juveniles”.
Juventud por delante de viejas glorias
La revolución no es total, pero sí evidente. Zidane puso el foco en la versatilidad, sobre todo en el centro del campo y los laterales. De ahí la presencia de Adrien Truffert junto a Diouf para reforzar las bandas y ofrecer variantes en salida de balón y presión alta.
En paralelo, llegaron las ausencias pesadas. Nombres que definen una época reciente de Francia: N’Golo Kanté y Karim Benzema se quedan fuera de este primer capítulo del nuevo seleccionador. No por falta de admiración, sino por una decisión estratégica.
“Elegir a Andy Diouf y a Truffert es una elección fuerte. Son capaces de jugar en esta posición”, razonó Zidane. “N’Golo tiene 35 años y he tomado decisiones, que son diferentes. Adoro a Karim, pero tiene una cierta edad. Necesito ver a jugadores más jóvenes y lo que vamos a hacer juntos”.
El mensaje es directo: se respeta a los campeones del pasado, pero el proyecto se construye mirando hacia adelante.
Un calendario sin red
Zidane no tendrá una fase de adaptación suave. Francia afronta cuatro partidos en diez días. Un calendario que no perdona errores ni dudas, perfecto para poner a prueba la solidez de las primeras ideas del técnico.
Les Bleus viajarán primero a Izmir para enfrentarse a Turquía el viernes 25 de septiembre. Tres días después, el 28, tocará visita a Bélgica en Bruselas, un examen de máximo nivel.
El parón se cerrará en casa, en Saint-Denis, con dos duelos de alto voltaje: Italia el 2 de octubre y de nuevo Bélgica el 5. Cuatro partidos, cuatro escenarios distintos para medir a los debutantes, ajustar automatismos y comprobar si el plan ofensivo de Zidane resiste ante rivales de peso.
Kylian Mbappé sigue como capitán. El brazalete no se mueve. Sí lo hace todo lo que le rodea: compañeros nuevos, jerarquías por definir, una idea de juego que busca más iniciativa con balón y más agresividad sin él.
Zidane ha puesto la primera piedra. La pregunta ya no es si Francia tiene talento para sostener otra gran era, sino cuánto tardará este nuevo grupo en convertir ese potencial en títulos.






