Yang Hyun-jun: de casi salida a imprescindible del Celtic
Hace apenas unos meses, Yang Hyun-jun estaba con un pie fuera de Celtic. Birmingham City llamaba a la puerta en enero y el extremo surcoreano parecía destinado a probar suerte lejos de Glasgow. No se movió. Y hoy el campeón escocés respira aliviado.
La llegada de Martin O'Neill para su segunda etapa en el banquillo lo cambió todo. Yang se quedó, ganó peso en la rotación y terminó la temporada anterior firmando goles decisivos en la conquista del doblete de liga y copa. A partir de ahí, el guion fue claro: el club le ofreció nuevos términos en verano, el jugador aceptó sin dudar y arrancó esta campaña exactamente donde la dejó.
El sábado, en Paisley, volvió a decidir. Su gol en la victoria por 2-1 ante St Mirren fue el segundo de su cuenta en esta temporada, apenas tres días después de haber inaugurado su registro en el triunfo frente a Aberdeen. Dos partidos, dos dianas, mismo impacto: puntos que sostienen al campeón.
No es solo una sensación. Los números lo respaldan. Yang suma ya dos goles y una asistencia en siete encuentros en este curso, una producción que confirma su creciente influencia en el juego ofensivo de Celtic. La temporada pasada terminó con 10 goles y tres asistencias, cifras que ya apuntaban a un futbolista en clara escalada.
Callum McGregor, capitán del equipo, no se anda con rodeos al valorar su peso en el once. “Es una parte realmente importante del equipo. Es un gran jugador para perder, pero obviamente le deseamos lo mejor”, declaró a Sky Sports tras el triunfo en Paisley.
La frase resume el dilema del campeón: orgullo por ver a su extremo en una cita internacional… y preocupación por lo que deja atrás.
Porque ahora llega el problema. Yang se perderá los próximos cuatro partidos de Celtic al marcharse con la selección de Corea del Sur para disputar los Juegos Asiáticos. Y, a la vista de lo que ofrece sobre el césped, su ausencia se notará.
El Sistema de O'Neill
El sistema actual de O'Neill vive de la amplitud. El ancho del campo no es un detalle táctico, es una condición. Ahí, Yang se ha convertido en una pieza casi automática en la banda izquierda, atacando al espacio, fijando laterales y estirando líneas. De no ser por sus compromisos internacionales, sería el nombre marcado en rojo en esa posición.
Mientras Corea del Sur se prepara para medirse a Qatar y Arabia Saudí en Japón a finales de mes, en Escocia el calendario no da tregua. Celtic debe visitar a St Johnstone en la Scottish Premiership, luego viajar a Ibrox para enfrentarse a Rangers en los cuartos de final de la League Cup, recibir a Ferencvaros en la Europa League y cerrar esa serie con un Old Firm de liga en casa.
Cuatro partidos, cuatro escenarios de máxima exigencia, y un hueco evidente en la banda. El campeón ha encontrado en Yang a un socio fiable para las grandes noches. Ahora tendrá que demostrar si puede sobrevivir sin él en uno de los tramos más delicados del inicio de temporada.





