Tottenham enfrenta duelo copero sin Tonali, Porro y Richarlison
Tottenham encara el duelo copero a media semana con el plan hecho trizas. Sandro Tonali y Pedro Porro están descartados y Roberto De Zerbi tendrá que improvisar en Anfield.
Porro no se ha recuperado del problema muscular que ya le dejó fuera del 0-0 ante Everton. Tonali cayó en ese mismo partido: un golpe, nueva baja y otro quebradero de cabeza para el técnico italiano.
Hay, al menos, un rayo de luz en defensa. Destiny Udogie vuelve a la convocatoria. El lateral izquierdo, ausente en el empate frente a los Toffees, reaparece justo cuando la zaga pierde el desequilibrio ofensivo que ofrece Porro por el otro costado. Es un alivio mínimo, pero crucial, para una línea que llega tocada a una visita de alto voltaje.
El caso Richarlison, en el centro del escenario
La rueda de prensa previa, sin embargo, giró muy rápido hacia otro foco: el futuro de Richarlison. El brasileño se ha quedado fuera de la lista de 25 para la Premier League, pero podría haber jugado la Carabao Cup, ya que la competición no exige la misma inscripción. Aun así, De Zerbi fue tajante: no contará con él.
Preguntado de forma directa por la posibilidad de ver al ex del Everton en Anfield, el entrenador cortó cualquier especulación: “Ya sabéis todo. Nada ha cambiado para la Carabao Cup o la Premier League. La situación es la misma. No puedo decir nada más porque no es mi trabajo. Puedo responder sobre los resultados, los jugadores de la plantilla, el espacio ofensivo, el espacio defensivo, pero no sobre las otras cosas”.
El técnico fue un paso más allá al explicar el origen del desencuentro. Desveló que, al inicio del mercado de verano, intentó retener personalmente al delantero. Le propuso una ampliación de contrato. La respuesta fue un no rotundo. “Lo que hice, al principio de esta temporada, fue hablar con él y proponerle una extensión del contrato. Si él dice ‘no, gracias’, yo he terminado mi trabajo”, resumió el italiano.
Un vacío enorme en ataque
La ausencia de Richarlison no es un detalle menor. Es un golpe directo al plan ofensivo de un equipo que todavía no ha marcado en la Premier League. Y el contexto lo subraya: el brasileño suma cuatro goles en siete partidos contra Liverpool con la camiseta de Spurs. Un verdugo habitual, fuera de combate por decisión estructural, no por lesión.
Su olfato en el área, precisamente lo que más necesita ahora mismo el equipo de De Zerbi, no estará disponible en una eliminatoria que puede marcar el tono del inicio de curso. Tottenham pierde a un especialista en partidos grandes justo cuando más falta le hace.
No es una vendetta, es un problema de club
De Zerbi insistió en que no se trata de una cruzada personal. Habló de estructura, de funcionamiento interno, de una relación rota entre jugador y entidad. Rechazó entrar en detalles sobre el último mes y medio, aunque dejó claro que conoce bien el trasfondo. “Dije en la última rueda de prensa que sé lo que pasó en los últimos 45 días. No estaría bien si lo explicara. No es mi comportamiento, es la relación y el problema es entre el jugador y el club. Y yo estoy dentro del club. Somos el entrenador y el club juntos porque, al principio de esta temporada, hablé con él muchas veces para convencerle de que se quedara y él no quiso”, explicó.
Los hechos refuerzan ese discurso. Richarlison fue titular en el debut liguero en Brentford, pero poco después recibió luz verde para buscar salida. El regreso a Everton no cuajó. Las conversaciones con Trabzonspor tampoco se transformaron en traspaso. El delantero, además, rechazó una propuesta de Vasco da Gama el viernes. Puertas que se abren, puertas que se cierran, y una sensación clara: el punto de no retorno está muy cerca, si no ha llegado ya.
De Zerbi lo dejó cristalino en su última frase, casi como una línea roja definitiva: “No puedo ir cada día a rezar para que se quede”.
Tottenham viajará a Anfield sin Tonali, sin Porro y sin Richarlison. Con Udogie de vuelta, sí, pero con un vacío evidente en las dos áreas. La pregunta ya no es solo cómo competirá en la Carabao Cup, sino cuánto tiempo puede sostener este pulso interno sin que la temporada se le escape entre los dedos.





