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Simone Inzaghi y la incertidumbre de Ollie Watkins para el debut de Al-Hilal

Al-Hilal se asoma a una nueva edición de la AFC Champions League Elite con un gesto de seriedad en el rostro de Simone Inzaghi. No es para menos. El técnico italiano dejó en el aire la participación de su delantero inglés Ollie Watkins para el estreno de mañana martes ante Al-Gharafa de Catar, en el Kingdom Arena.

La gran cita llega rápido. Muy rápido. Hace apenas 48 horas, el líder de la Saudi Pro League salió de un exigente duelo ante Al-Taawoun, y ahora abre “un nuevo capítulo”, como lo definió el propio Inzaghi, en la competición continental que más prestigio le ha dado al club saudí.

Un torneo “querido” y un rival conocido

Acompañado por Kalidou Koulibaly en la sala de prensa, Inzaghi no rebajó ni un milímetro el listón de exigencia. El italiano subrayó el peso emocional del torneo para su vestuario, en declaraciones recogidas por el diario saudí Asharq Al-Awsat.

“Este es un gran torneo y querido para nuestros corazones, y en el entrenamiento de hoy buscamos prepararnos bien para jugar nuestro primer partido en él”, afirmó.

No lo ve como un simple inicio de fase de grupos. Lo ve como una declaración de intenciones.

El rival no llega envuelto en misterio. Al-Hilal ya se midió a Al-Gharafa la temporada pasada y, para Inzaghi, ese antecedente cuenta: “Conocemos bien a Al-Gharafa, los enfrentamos el año pasado, tienen casi el mismo entrenador y jugadores, tienen delanteros rápidos, y entraremos al partido con total ferocidad”.

No hay espacio para la relajación. Ni aunque Al-Hilal siga dominando en casa.

Carga de partidos y una plantilla bajo presión

El calendario no da tregua. Tres partidos consecutivos, presión constante y, aun así, Al-Hilal sigue en lo más alto de la clasificación de la Roshn League. Inzaghi lo dejó claro: sus jugadores viven acostumbrados a esa exigencia.

“La presión forma parte de nuestro día a día”, vino a decir al recordar esa racha de encuentros.

Pero no son palabras vacías: el técnico recordó que su equipo es, hasta ahora, el mejor tanto en ataque como en defensa en la liga saudí. Ese dominio local es el punto de partida para el salto continental.

“Somos el mejor equipo en los frentes ofensivo y defensivo (en la Roshn League), y mañana abriremos un nuevo capítulo en el torneo asiático”, explicó, marcando la línea de ambición que quiere para su plantilla.

Cada partido, una batalla aislada. “Pensamos en cada partido por separado, y mañana es nuestro primer encuentro en el torneo… buscaremos ganar el partido”. Sin rodeos.

Watkins en duda, Summerville y Martinelli dentro

La gran incógnita se llama Ollie Watkins. El inglés, pieza clave en el frente ofensivo, arrastra problemas físicos y su presencia ante Al-Gharafa se decidirá en el último momento.

“Si (Ollie) Watkins participa o no se decidirá después del entrenamiento de hoy”, advirtió Inzaghi, dejando claro que no asumirá riesgos innecesarios antes de tiempo.

La decisión final llegará sobre el césped de la sesión vespertina.

No todas son dudas. El italiano confirmó que Simon Bouabre estará disponible para el encuentro y dejó entrever que piensa exprimir al máximo la profundidad de su plantilla: “Bouabre estará disponible para el partido, y buscaremos utilizar a todos los jugadores disponibles en este torneo”.

En ataque, Crysencio Summerville y Gabriel Martinelli sí tienen plaza segura en el estreno. Dos armas de desborde y agresividad ofensiva para sostener el plan de partido, incluso si Watkins no llega a tiempo.

La herida reciente y el peso de la historia

En el fondo del discurso de Inzaghi hay una herida que todavía escuece. Al-Hilal salió por la puerta de atrás en la última AFC Champions League Elite, eliminado en cuartos de final por Al-Sadd en la tanda de penaltis. Un golpe duro para el club más laureado en la historia del torneo, con cuatro títulos en sus vitrinas.

Ese pasado reciente se mezcla con la responsabilidad histórica. Al-Hilal no compite en Asia como un aspirante más. Lo hace como el equipo al que todos miran, el que carga con la obligación de llegar lejos, casi siempre, y de pelear por el título, siempre.

La pregunta, a pocas horas del debut, es directa: ¿bastará con la ferocidad que promete Inzaghi o necesitará algo más para que el gigante saudí vuelva a mandar en el continente?