Samba brilla en el Etihad: Manchester City golea 5-0 a Norwich en la Carabao Cup
Noche de estrenos, goles y un apellido que vuelve a sonar con fuerza. Floyd Samba, 17 años, hijo del exdefensa de la Premier League Chris Samba, firmó un debut de fantasía y lideró el 5-0 de Manchester City sobre Norwich para meterse en la cuarta ronda de la Carabao Cup.
El Etihad Stadium apenas se estaba acomodando cuando el chico decidió presentarse. Minuto 29: centro al área, carrera inteligente y un cabezazo en plancha, bajo, agresivo, imposible de defender. Primer disparo serio, primer gol. El estadio entendió al instante que no era una noche cualquiera.
Tres minutos después, el campeón ya mandaba con autoridad. Rayan Cherki cazó un pase filtrado de Ayyoub Bouaddi, se acomodó el balón y cruzó un disparo raso al rincón. 2-0 y Norwich, que había aguantado bien la primera fase del encuentro, empezaba a ver cómo se le venía encima una noche muy larga.
Allan se suma a la fiesta
La avalancha no se detuvo tras el descanso. Enzo Maresca había rotado a lo grande —diez cambios respecto al once habitual—, pero su City mantuvo la misma voracidad. Y otro debutante decidió aprovechar el escaparate.
Minuto 48: Allan, que ya había firmado la asistencia en el 1-0, arrancó desde la frontal, se metió en el área con un par de recortes y soltó un disparo raso, seco, pegado al palo. Otro estreno perfecto, otro rugido del Etihad.
“Para él no era fácil, primera vez con 90 minutos aquí. La competición inglesa es diferente a Sudamérica. Ha hecho gol y asistencia, así que está contento”, valoró Maresca después. El técnico italiano, serio pero satisfecho, subrayó el mensaje de la noche: en este City todos cuentan.
Samba, doblete con su padre en la grada
El tercer gol no calmó al joven Samba. Lo encendió. Ya había tenido una ocasión clara antes del descanso, cuando se plantó en el área y solo una recuperación a la desesperada de Bruno Alves evitó su segundo tanto. Era cuestión de tiempo.
Al 54’, llegó la obra más delicada de la velada. Controló en la frontal, levantó la cabeza y colocó un disparo curvado, elegante, directo a la base del poste derecho. Un gol de delantero hecho y derecho, con Chris Samba observando desde la grada cómo su hijo se adueñaba del escenario.
“No solo por los dos goles, por todo el partido estuvo bien. No ha jugado muchos encuentros como nueve, lo probamos en los últimos dos o tres. Es muy bueno para finalizar las jugadas”, explicó Maresca, que no escondió su satisfacción por el nivel del canterano.
Norwich, sin tiro a puerta y sin consuelo
Norwich intentó no descomponerse. Philippe Clement ordenó a los suyos, mantuvo la estructura, buscó alguna transición que los metiera en el partido. El problema fue que nunca lograron herir.
Las cifras son demoledoras: ni un solo disparo a puerta. La única alegría, mínima y efímera, llegó en el 74’. Mohamed Toure definió bien dentro del área y celebró lo que parecía el 4-1, pero la bandera anuló el tanto por fuera de juego. El consuelo también les fue negado.
“Durante 20 minutos el equipo estuvo bien organizado, Man City empezó a molestarse porque no podía crear. Luego llega el primer gol y tenemos que defender mejor ese centro. En la transición del segundo fuimos ingenuos”, admitió Clement. “Es duro encajar cinco goles con solo seis tiros a puerta en contra. No son buenas estadísticas”.
McAidoo cierra la goleada y Maresca no levanta el pie
El marcador ya era contundente, pero City aún tenía algo más que decir. Ryan McAidoo, otro de los jóvenes que aprovechó la oportunidad, primero se topó con Daniel Grimshaw en el 68’, tras una asistencia de Samba y un disparo cruzado bien resuelto por el portero.
La última palabra, sin embargo, fue suya. Minuto 90, defensa de Norwich desbordada, y McAidoo apareció para firmar el 5-0 definitivo. Goleada redonda, sin fisuras, sin concesiones.
Maresca lo vio como una prueba más superada en un inicio de etapa impecable. Seis partidos oficiales, seis victorias. Diez cambios en el once y un mensaje claro: la idea está instalada, juegue quien juegue.
“Los jugadores estuvieron serios y profesionales. No era un partido fácil”, subrayó el técnico. Y tenía razón: su equipo convirtió una trampa potencial en una exhibición de autoridad.
El sueño de Maresca sigue vivo… y llega Brighton
En la grada, la sensación era nítida: este City se parece mucho al de siempre, pero con aire nuevo. Rotación masiva, jóvenes que responden, goleada sin despeinarse. Una declaración de intenciones en una competición donde los grandes a veces se relajan. Aquí no.
En la cuarta ronda espera Brighton, también en el Etihad. Otro examen, otro escenario para que Samba, Allan, McAidoo y compañía sigan reclamando minutos.
Enzo Maresca ya ha igualado la exigencia del trono que heredó. La pregunta, después de este 5-0 y de un inicio perfecto, es inevitable: ¿hasta dónde puede llegar este City que gana, rota y no pierde el hambre?






