Roberto Mancini transforma Italia: nuevas caras para la Nations League
Roberto Mancini no ha perdido el tiempo. En su primer gesto tras ser reelegido seleccionador de Italia, el técnico ha anunciado una lista de 34 jugadores para la próxima UEFA Nations League que rompe con buena parte del pasado reciente de la Azzurra.
El regreso del técnico de 61 años fue oficial a finales de julio, después de la salida de Gennaro Gattuso y del golpe más reciente: quedarse fuera de un tercer Mundial consecutivo. El mensaje con esta convocatoria es claro. Se acabó vivir de la Euro 2020.
Solo seis campeones de Europa resisten
De aquel grupo que conquistó el título continental en Wembley apenas sobreviven seis nombres en esta lista: Gianluigi Donnarumma, Alessandro Bastoni, Giovanni Di Lorenzo, Nicolo Barella, Bryan Cristante y Giacomo Raspadori.
El resto del bloque se ha disuelto. Mancini abre una nueva etapa con una mezcla agresiva de juventud y cambios estructurales, justo antes de una fase de grupos exigente en la League A, Grupo 1, donde Italia se medirá a Bélgica, Francia y Turquía (en dos ocasiones) entre septiembre y octubre.
Palestra, Udogie y Chiesa, fuera del plan
El impacto de la revolución se ve en los descartes. Marco Palestra (Chelsea), Destiny Udogie (Tottenham Hotspur) y Federico Chiesa (Liverpool) se quedan fuera de la convocatoria.
Palestra, con solo dos partidos internacionales, debutó en marzo, pero una lesión reciente y la apuesta por otros perfiles lo apartan del grupo. Udogie no viste la camiseta de la selección desde junio de 2025. Chiesa, por su parte, había sido citado este año, pero no juega con Italia desde la Euro 2024. Tres nombres importantes, tres ausencias que marcan el giro de Mancini.
No son los únicos damnificados. El técnico también prescinde de Manuel Locatelli, Federico Gatti y Andrea Cambiaso (Juventus), de Leonardo Spinazzola y Alessandro Buongiorno (Napoli) y de Mateo Retegui (Al-Qadsiah). Futbolistas consolidados que, en otro contexto, habrían sido fijos.
Nueve debutantes para una nueva Azzurra
La respuesta de Mancini a esta limpieza es contundente: nueve debutantes. Nueve apuestas.
Entre ellos, destaca el lateral derecho de Brentford, Michael Kayode, y el guardameta de 18 años de Bologna, Massimo Pessina. Dos símbolos del giro generacional: un defensor que se ha hecho un nombre en la élite y un portero adolescente al que se le abre la puerta de Coverciano.
La lista de estrenos la completan Daniele Ghilardi (Roma), Eddy Kouadio (Monza), Alessandro Romano (Cagliari), Issa Doumbia (Sporting Lisbon), Sebastiano Esposito (Sassuolo), Antonio Vergara (Napoli) y Mohamed Ali Zoma (Nurnberg). Nombres que hasta hace poco vivían lejos del foco de la selección y que ahora se encuentran de golpe en el escaparate internacional.
Inacio, Ahanor y los pesos pesados que se mantienen
Entre las continuidades, una de las más llamativas es la de Samuele Inacio, delantero de Borussia Dortmund. Hijo de padre brasileño, el atacante ha decidido representar al país en el que nació y mantiene su sitio en la lista. También repite Honest Ahanor, de 18 años, cedido en Crystal Palace por Chelsea, otra señal de que Mancini quiere rodearse de talento joven con proyección inmediata.
Junto a ellos, los referentes actuales del fútbol italiano. Riccardo Calafiori (Arsenal), Federico Dimarco y Nicolo Barella (Inter Milan), Sandro Tonali (Tottenham) y Moise Kean (Como) figuran entre los líderes llamados a sostener el nuevo proyecto en el campo. No son solo nombres; son la columna vertebral sobre la que Mancini pretende reconstruir el prestigio de la Azzurra.
Un calendario sin margen para la duda
Italia se concentrará en Coverciano el próximo lunes. Será el primer entrenamiento de la nueva era, el primer vistazo real a la mezcla de veteranos y novatos que Mancini ha reunido.
El estreno en la Nations League será en casa, ante Bélgica, el 25 de septiembre en el Stadio Olimpico. Un examen inmediato, sin red. Tres días después, viaje a Bursa para medirse a Turquía, antes de visitar a la Francia semifinalista del Mundial 2026 en Saint-Denis el 2 de octubre. El cuarto y último duelo de este parón volverá a enfrentar a los italianos con Turquía, esta vez en el Stadio Renato Dall’Ara el 5 de octubre.
Cuatro partidos, rivales duros, una selección en reconstrucción y un entrenador que vuelve con la misma idea con la que lo ganó todo hace cuatro años: imponer su sello. La cuestión ya no es qué nombres faltan o quién debuta, sino si esta nueva Italia será capaz de romper, por fin, el ciclo de frustraciones que la ha dejado fuera de tres Mundiales seguidos.






