Oxford United logra su primer triunfo de la era Ramsey ante Stevenage
Oxford United ya tiene sus primeros tres puntos de la temporada en League One y, sobre todo, ya tiene la primera victoria de Aaron Ramsey al mando. No fue un paseo. Fue una prueba de carácter en el campo de Stevenage, y el propio técnico lo dejó claro: su equipo “se mantuvo a la altura del examen”.
El partido se decidió en una segunda parte en la que Oxford se soltó después de haber sufrido, y mucho, sin balón en los primeros 45 minutos. Ahí, en el barro, el equipo empezó a construir el triunfo.
Sufrir primero, mandar después
Ramsey sabía dónde iba. “Era un lugar realmente duro al que ir”, explicó en BBC Radio Oxford. Su plan pasaba por resistir. En el primer tiempo, Oxford se dedicó a cerrar su área, a ganar duelos y a proteger el espacio. El entrenador lo resumió sin rodeos: había que estar “enchufados” sin posesión.
La defensa respondió. El bloque se hundió cuando tocaba, protegió el área con agresividad y mantuvo a raya a Stevenage, que apretó pero no encontró fisuras claras. Esa solidez atrás fue el andamio sobre el que se levantó todo lo que vino después.
“Defendimos el área de forma soberbia”, valoró Ramsey. Esa sensación de seguridad dio al equipo algo que no se compra: confianza. Y con confianza, Oxford se animó a adelantar líneas tras el descanso.
El golpe de Gatlin O'Donkor y el penalti de Brannagan
Con el partido más abierto en la segunda mitad, Oxford empezó a mandar. El balón duraba más en sus pies y las llegadas se multiplicaron. La presión de Stevenage ya no parecía tan asfixiante. Y el gol, inevitablemente, terminó cayendo.
La jugada clave la encendió un recién entrado desde el banquillo: Stan Mills. El joven de 22 años, que ya tiene acordado su fichaje por Preston North End en enero, saltó al campo en la segunda parte y cambió el ritmo. Desde la banda, encaró, encontró espacio y sirvió la asistencia para que Gatlin O'Donkor abriera el marcador.
El tanto rompió el partido. Oxford, por fin por delante, jugó con otra calma. Stevenage tuvo que estirarse y dejó huecos que el conjunto de Ramsey aprovechó para seguir golpeando. La recompensa llegó desde los once metros: Cameron Brannagan asumió la responsabilidad y convirtió el penalti para el 0-2, un margen que parecía definitivo.
El momento de Stan Mills y el susto final
Mills vivió una tarde especial. Pese a que su futuro ya está ligado a Preston North End, el técnico decidió utilizarlo y la respuesta de la grada fue clara. “La recepción que tuvo fue realmente agradable y Stan se lo merece”, apuntó Ramsey. El técnico subrayó que el futbolista “ha sido un jugador de alta calidad en los últimos años” y que merecía ese momento con la afición.
Stevenage, sin embargo, se negó a bajar los brazos. En el tiempo añadido encontró el gol que apretó el marcador y encendió los últimos minutos. El tanto llegó tarde, pero obligó a Oxford a volver a abrocharse el mono de trabajo y defender con todo.
El equipo de Ramsey aguantó. Cerró líneas, ganó segundos y terminó sellando un triunfo que vale más que tres puntos: es la confirmación de que sabe sufrir y sabe resistir cuando el rival aprieta.
Ahora, el calendario no da tregua. El próximo compromiso llega el martes 1 de septiembre, con una visita a Huddersfield en League One. Primer examen superado. El siguiente dirá hasta dónde puede llegar este Oxford United bajo el mando de Aaron Ramsey.






