Olise y Kane brillan en la carrera por el Balón de Oro
En el Allianz Arena, la noche tuvo dos dueños claros: Michael Olise y Harry Kane. Entre ambos firmaron una exhibición que encaja a la perfección con su nuevo estatus de candidatos serios al Balón de Oro. Olise se llevó el balón a casa con su primer hat-trick como profesional; Kane añadió un doblete. Goleada, fiesta y un mensaje directo a los votantes.
Ambos figuran en la lista de 30 nominados y, tras la temporada pasada, se les espera muy arriba en la votación. Lo que están haciendo ahora solo refuerza esa sensación.
Olise se gana un sitio en la conversación
Tras el partido, a Max Eberl le tocó responder a la pregunta que ya recorre Europa: ¿hasta dónde llega el techo de Olise en la lucha por el Balón de Oro? El director deportivo admitió que es “difícil” valorar algo tan subjetivo, pero dejó una frase rotunda: para él, el francés “pertenece al círculo de posibles ganadores del Balón de Oro”.
Eberl ya veía a Kane con grandes opciones, pero ahora coloca a Olise en la misma mesa. El argumento es sencillo: por la forma en que juega al fútbol, el francés se está abriendo paso “entre los mejores futbolistas del mundo”.
Contra un rival berlinés desbordado, Olise habló durante 90 minutos con la pelota. No solo por los tres goles. Fue el mejor del campo de principio a fin. Jamal Musiala, autor del 1-0 pasado el primer cuarto de hora, lo resumió en Sky con una palabra: “sobresaliente”.
Vincent Kompany subrayó que nada de esto es casualidad. El técnico recordó el trabajo específico de Olise en los entrenamientos, puliendo su golpeo: el talento no basta, ni siquiera para los más grandes. El resultado se vio en el Allianz: disparos precisos, decisiones claras, una actuación que parecía un dossier de candidatura.
Y esto es solo el principio de un tramo clave para él. Olise está citado ahora con la selección francesa, en la primera lista de Zinedine Zidane, donde comparte vestuario con su compañero en el Bayern, Dayot Upamecano. Otro escaparate de máximo nivel en pleno año de Balón de Oro.
La batalla del Balón de Oro se calienta
Mientras Olise y Kane suman argumentos sobre el césped, el debate se enciende fuera de él. Algunos clubes y estrellas ya han activado su campaña pública de cara a la gala del 26 de octubre en el Palladium Theatre de Londres.
Desde Barcelona, el campeón del mundo Lamine Yamal se metió de lleno en el centro de la discusión. En declaraciones a Movistar Plus, lanzó una reflexión que muchos interpretaron como un dardo hacia Kane, Bota de Oro con 73 goles la pasada temporada: el Balón de Oro, dijo, debe ir “al mejor jugador del mundo, punto”, no necesariamente “a un jugador que ha marcado 80 goles”.
Yamal matizó después su postura: quien marca 80 goles merece el premio al máximo goleador del curso; para él, eso es otra cosa. El mejor del mundo, explicó, es aquel que hace disfrutar al comentarista, al espectador, el que se distingue de todos los demás por lo que genera en el juego.
Preguntado por esas palabras, Eberl respondió sin rodeos: tiene que haber campañas, sí, pero “los mejores jugadores son los que no necesitan campaña”.
Kane responde a su manera
Harry Kane no mordió el anzuelo. Con su estilo sobrio, restó dramatismo al asunto. Admitió que nadie sabe con exactitud cómo lo quiso decir Yamal y recordó que cada uno interpreta a su manera. Para el inglés, Yamal es “un jugador increíble” que ha firmado una gran temporada, pero no es el único: hay muchos futbolistas que llegan a esta edición con un curso enorme a sus espaldas, lo que, a su juicio, hará el debate todavía más intenso.
Kane defendió un principio que ha guiado toda su carrera: hablar en el campo. Dijo que no le gusta hablar demasiado de sí mismo y que prefiere que sus actuaciones sean la respuesta. No ve una forma correcta o incorrecta de afrontar este tipo de campañas, pero deja claro que la decisión no está en sus manos, sino en las de los votantes.
Cuando mira hacia atrás, el delantero no se queda solo con los goles. Se declara “extremadamente orgulloso” de lo logrado el año pasado: los tantos, los títulos, la final de copa, el regreso de la Meisterschale a Múnich y varios partidos de Mundial que, asegura, le acompañarán toda la vida. Lo resume con una frase: fue una temporada fantástica.
Y ahora, con Olise irrumpiendo a su lado a base de hat-tricks y actuaciones de matrícula, el Bayern se encuentra con dos hombres en plena pelea por el Balón de Oro. Uno lleva años llamando a la puerta. El otro la está derribando a patadas. La pregunta ya no es si merecen estar en la conversación, sino cuál de los dos llegará más lejos cuando se enciendan las luces en Londres.






