Multa a Juventus por interrumpir minuto de silencio
La Lega Serie A ha sancionado a Juventus con una multa de 10.000 euros después de que parte de su afición interrumpiera el minuto de silencio en memoria de Sandro Mazzola, leyenda de Inter y de la selección de Italia.
Mazzola, considerado uno de los grandes nombres de la historia del fútbol italiano, falleció el sábado a los 83 años. La liga decidió homenajearlo con un minuto de silencio en todos los partidos de Serie A disputados tras conocerse la noticia en la mañana del sábado.
En la mayoría de estadios, el gesto se respetó. En el Allianz Stadium, no.
Un homenaje roto en la Curva Sud
Antes del inicio del duelo entre Juventus y Atalanta, los jugadores de ambos equipos se alinearon en el césped de Turín para guardar silencio por Mazzola. El estadio se detuvo. El ambiente, solemne.
Entonces, la Curva Sud decidió ir por otro camino.
Un grupo de aficionados dio la espalda al terreno de juego durante el homenaje y comenzó a entonar cánticos en memoria de algunas de las leyendas históricas de Juventus, rompiendo el silencio previsto para honrar al exfutbolista de Inter.
El gesto encendió las críticas. Desde otros sectores del estadio, desde las redes sociales, desde el resto del mundo del fútbol. La imagen contrastó con la unidad que se había visto en otros campos de Italia.
Condena inmediata y castigo oficial
La reacción del club fue rápida. Casi al término del encuentro, Juventus emitió un comunicado oficial en el que condenaba públicamente el comportamiento de esos aficionados y se desmarcaba de lo ocurrido durante el minuto de silencio.
La Lega Serie A tomó nota y actuó. El organismo confirmó la sanción económica de 10.000 euros al club turinés por la falta de respeto en un homenaje que se había planteado como un tributo común a una figura clave del fútbol italiano.
En un estadio donde cada detalle suele estar medido, esta vez el foco no se quedó en el resultado ni en el juego. Se quedó en ese minuto roto, en ese silencio que nunca llegó a ser completo. Y en una pregunta incómoda para el club y su afición: cómo se repara una falta de respeto cuando el homenajeado ya no puede escuchar las disculpas.





