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Modrić brilla en triunfo de Croacia sobre Eslovenia

En Varaždin, en el compacto y ruidoso Stadion Anđelko Herjavec, Croacia encontró justo lo que buscaba en plena cuenta atrás hacia el Mundial: un triunfo trabajado, un susto final y la confirmación de que Luka Modrić sigue siendo el metrónomo y el puñal de siempre. Victoria 2-1 ante Eslovenia en un amistoso que tuvo aroma de examen serio.

El capitán abrió el marcador con un gesto marca de la casa. Balón suelto al borde del área, control orientado y derechazo seco desde la frontal. Precisión, no potencia. La pelota salió rasa, pegada al césped, imposible para el portero. Gol que desatascó un partido que hasta entonces Croacia dominaba con la pelota, pero no en el marcador.

Con ventaja, el equipo croata bajó una marcha, se permitió contemporizar y mover el balón con paciencia, como si ya estuviera pensando en Inglaterra y en ese debut del 17 de junio. El plan parecía bajo control. Pero el fútbol castiga la comodidad.

Cuando el reloj marcaba el minuto 83, llegó el aviso. Sporar cazó su oportunidad y firmó el 1-1, un mazazo tardío que heló por un momento el ambiente en las gradas. El empate no sólo igualaba el marcador; ponía en cuestión la gestión del partido y obligaba a Croacia a apretar de nuevo los dientes.

La respuesta fue inmediata. Orgullo, colmillo y un punto de rebeldía. El equipo se volcó en campo rival, empujado por la urgencia y por la sensación de que un tropiezo, aunque fuera amistoso, podía dejar dudas a las puertas del Mundial. La presión terminó encontrando premio en el 93', cuando apareció Pasalic para firmar el 2-1 definitivo y desatar el alivio. Gol agónico, de esos que pesan más en el ánimo que en la estadística.

Croacia se marcha del amistoso con lo que buscaba: victoria, gol de su líder y un recordatorio de que la concentración no se negocia, ni siquiera en junio.

Ecuador se suelta la mano ante Guatemala

A muchos kilómetros de Varaždin, Ecuador lanzó un mensaje claro en otro amistoso: está listo para competir. Triunfo convincente, 3-0 frente a Guatemala, con un protagonista que se adueñó de la banda y del marcador: Pervis Estupiñán.

El lateral firmó un partido completo, sólido atrás y punzante en cada subida. Su actuación tuvo premio con un tercer gol espectacular. Vio al portero adelantado, no dudó y levantó la pelota desde larga distancia, con la precisión de un especialista. Un golpeo de los que cambian el murmullo por ovación.

El 3-0 no sólo adorna la estadística. Refuerza sensaciones y alimenta la confianza de un grupo que mira ya a su estreno mundialista del 15 de junio frente a Costa de Marfil. El equipo llega con ritmo, con gol y con una pieza clave como Estupiñán en plena forma.

Italia prueba, Bartesaghi responde

La noche también dejó buenas noticias para Italia, aunque en un contexto distinto. En un once definido como “experimental” por el propio cuerpo técnico, Davide Bartesaghi volvió a salir de inicio y completó los 90 minutos en el triunfo 1-0 ante Grecia.

Sin alardes, pero con solidez, el defensor aprovechó el escaparate. Partido serio, concentrado, sin errores groseros, en una selección que busca alternativas y profundidad de plantilla. El 1-0 sirve para cerrar con otra victoria una serie de amistosos en la que Italia ya había superado por la mínima a Luxemburgo.

Mientras Croacia ajusta detalles con Modrić al mando, Ecuador acelera con Estupiñán desatado e Italia encuentra respuestas en su laboratorio, la pregunta se impone sola: ¿quién llegará mejor armado cuando el balón empiece a rodar de verdad en el Mundial?