Matthäus sobre el caso Musiala: Un ejemplo de unión en el Bayern
El silencio en torno a Jamal Musiala en Múnich no fue casualidad. Fue un pacto. Y Lothar Matthäus lo ha elevado a ejemplo.
El internacional alemán se desplomó en el césped en dos amistosos, ante RB Leipzig y 1. FC Heidenheim, y tuvo que abandonar el campo en ambas ocasiones. Más tarde explicó que sufría “ausencias”, una disfunción neurológica. Desde entonces no ha vuelto a jugar con el Bayern Munich.
El club, poco después, admitió que conocía la enfermedad desde hacía tiempo. Los desvanecimientos, según la versión oficial, se debieron a un cambio en la medicación.
“Todo el equipo lo sabía”
Para Matthäus, la forma en que el Bayern ha protegido a Musiala dice más del vestuario que cualquier goleada.
“Lo más grande que he vivido en el Bayern Munich ha sido el nombre Jamal Musiala”, afirmó en el programa Sky90. Y desarrolló la idea con un mensaje muy claro: “En el club lo sabían desde hacía seis, siete, ocho meses. Pero no solo el presidente y el médico. Todo el equipo lo sabía. Y no ha salido nada. Eso demuestra la unión. No solo en el campo, también fuera”.
Sin filtraciones, sin rumores, sin ruido. En un club permanentemente bajo el microscopio, el caso se mantuvo dentro del vestuario hasta que el propio jugador decidió hablar.
Matthäus no escatimó elogios hacia la gestión del asunto por parte de la entidad bávara, que optó por la discreción y el acompañamiento médico antes que por el titular fácil.
Musiala vuelve a entrenar, pero su regreso sigue en el aire
Musiala ya se entrena de nuevo con el Bayern. Corre, golpea el balón, se integra en los ejercicios colectivos. La gran incógnita está ahora en el banquillo de Vincent Kompany: ¿entrará el joven talento en la convocatoria para el duelo copero del miércoles en el campo del VfL Osnabrück?
No hay respuesta definitiva.
“Hablo de un respeto enorme por tratar un tema así de forma tan correcta y tan unida. Solo puedo decir: chapeau al Bayern Munich”, remató Matthäus.
Un año marcado por las lesiones y un Mundial discreto
La enfermedad neurológica llega después de una temporada ya complicada para Musiala. El curso pasado se perdió largos tramos de competición por una fractura de peroné. Volvió en enero y necesitó semanas para recuperar ritmo, chispa y confianza.
Aun así, el seleccionador Julian Nagelsmann apostó por él y lo incluyó en la lista de Alemania para el Mundial de este verano. El torneo, sin embargo, dejó un sabor amargo: Musiala no logró dejar una huella duradera, igual que muchos de sus compañeros de selección.
Ahora, con el foco otra vez en su salud y en su regreso paulatino, el talento del Bayern se encuentra ante un nuevo punto de inflexión. El club ya ha demostrado que sabe cerrar filas a su alrededor. La próxima respuesta la dará el propio Musiala, cuando vuelva a pisar el césped en partido oficial y se mida, por fin, a la única pregunta que importa: ¿hasta dónde puede llegar después de todo esto?





