El Manchester City busca a Enzo Fernández en un mercado tenso
El reloj del mercado se acelera y el Manchester City mira de frente a uno de los nombres más caros y complejos del escaparate: Enzo Fernández. El club de Enzo Maresca valora presentar una oferta por el centrocampista argentino antes del cierre del plazo, pese a las tensiones abiertas con el Chelsea y a un precio que sigue orbitando alrededor de las 120 millones de libras.
No es un capricho de última hora. Desde hace semanas, Enzo Fernández figura en la parte alta de la lista de deseos de Maresca para cubrir el enorme vacío que dejó la salida de Rodri. El técnico italiano lo considera una pieza clave para reconstruir el eje del equipo campeón, un mediocentro capaz de dar continuidad al modelo y, al mismo tiempo, renovar la sala de máquinas.
El City ya ha movido ficha en esa zona del campo con la llegada de Ayyoub Bouaddi, el internacional marroquí de 18 años que brilló en el último Mundial y al que en el club ven como una apuesta de futuro. Pero no basta. Maresca quiere más peso inmediato, más jerarquía, más control. Por eso el foco vuelve una y otra vez al mismo nombre: Enzo Fernández.
Un precio descomunal y un ultimátum ignorado
El Chelsea marcó territorio a principios de mes. Fijó un plazo claro: viernes, 17:00, hace casi dos semanas. Sobre la mesa, una cifra contundente: hasta 120 millones de libras por Enzo Fernández. Ese era el listón. Ese era el mensaje al mercado.
El City no se movió. Ignoró el ultimátum. Pero no se retiró.
La postura de Stamford Bridge, además, ya no parece tan rígida. Cuando Xabi Alonso fue preguntado la semana pasada por el futuro de Enzo, no dio garantías. Nada de “se queda seguro”, nada de blindajes verbales. Solo una respuesta fría: el jugador trabaja duro de cara al siguiente partido, el duelo de Monday Night Football ante el Fulham. Nada más. Nada menos.
Y ahí, sobre el césped, llegó otro detalle que alimenta las dudas.
Decisiones en el césped que hablan del mercado
Con Moisés Caicedo fuera por lesión y varios problemas físicos en la plantilla, lo lógico habría sido ver a Enzo Fernández en el once inicial. El contexto lo pedía. El escenario lo pedía. El propio jugador lo pedía.
Sin embargo, Xabi Alonso eligió a Reece James junto a Romeo Lavia en el centro del campo. Enzo, al banquillo.
El argentino entró más tarde. Saltó al campo entre silbidos de la grada del Fulham y aplausos de buena parte de la afición del Chelsea, todavía dividida tras la mezcla de abucheos y ovaciones que ya se había visto en su último amistoso de pretemporada ante la Real Sociedad en Stamford Bridge, hace unos diez días.
Ese contraste en la grada refleja bien el momento del jugador: pieza importante, pero discutida; valor de mercado altísimo, pero con un futuro inmediato que no termina de aclararse.
Una relación envenenada entre clubes
Aquí es donde la operación se complica de verdad. No se trata solo de dinero. Se trata de cicatrices.
La relación entre Chelsea y Manchester City está seriamente dañada desde la salida de Enzo Maresca alrededor de Navidad. El técnico dejó el club londinense para tomar las riendas del City, y el conjunto de Manchester tuvo que pagar 17 millones de libras en compensación por su fichaje.
En Stamford Bridge no han olvidado ese episodio. Y ahora, con el City llamando a la puerta por una de sus piezas más valiosas, el clima no ayuda. Cualquier negociación parte de la desconfianza. Cada cifra se mira con lupa. Cada movimiento se interpreta como un pulso.
El Chelsea ya demostró su dureza al fijar ese precio inicial cercano a los 120 millones. Falta por ver si mantendrá esa línea hasta el final o si el paso de los días, las necesidades deportivas y el propio deseo del jugador abren una rendija para el City.
El City tiene caja… y un técnico obsesionado
Hay un punto a favor del vigente campeón: músculo financiero. El City ha vendido un número récord de jugadores en esta ventana y dispone de margen para invertir fuerte en un fichaje estratégico.
La pregunta ya no es si puede, sino cuánto está dispuesto a pagar por el futbolista que Maresca ha convertido en prioridad absoluta para este mercado. El técnico no lo esconde: le encanta Enzo Fernández, su perfil, su capacidad para organizar, para mandar, para acelerar y pausar el juego a su antojo.
En el Etihad ven en él a un heredero ideal para sostener la estructura del equipo en los próximos años. En Londres lo ven como un activo de élite que no se puede malvender. Entre esas dos visiones se jugará el desenlace.
El reloj corre. El mercado se cierra. ¿Hasta dónde llegará el City por el mediocentro que Maresca quiere convertir en el nuevo eje de su proyecto?






