Leeds United apela la autoría de su segundo gol ante Newcastle
Leeds United no solo salió de Monday Night Football con un 4-1 contundente sobre Newcastle. Salió también con una reclamación bajo el brazo. El club ha presentado una apelación para que se revise quién fue el verdadero autor de su segundo gol en Elland Road.
La jugada llegó en el minuto 34. Centro medido de James Justin desde la derecha, carrera al primer palo y cabezazo de Dominic Calvert-Lewin. El estadio celebró el 2-0 como si llevara su firma. El delantero también. Todo apuntaba a un tanto clásico de ‘nueve’.
Pero la historia cambió después. Las repeticiones dejaron dudas sobre un toque final de Jayden Bogle, muy cerca de la línea. El panel de acreditación de goles de la Premier League acabó dictaminando que el balón había pegado en Bogle y que el tanto debía asignarse al lateral.
El golpe de realidad para Calvert-Lewin llegó más tarde, ya con el partido encarrilado. El árbitro le comunicó que el gol se le había otorgado a su compañero. El gesto del delantero lo dijo todo: sorpresa, incredulidad, algo muy parecido a quedarse “pasmado” en plena noche de goleada.
El propio Calvert-Lewin sí vio su nombre en el marcador al borde del descanso, cuando firmó el 3-0 en el tiempo añadido de la primera parte. Ese tanto no admite discusión. El segundo, en cambio, ha abierto un pequeño culebrón estadístico dentro de una gran noche para Leeds.
La Premier League confirmó en su match centre, a través de X, que “el panel de acreditación de goles decidió que el gol del minuto 34 de Leeds fuera un gol de Bogle”.
Esa resolución no ha convencido al club, que ha decidido ir un paso más allá.
Ahora se formará un segundo panel para revisar de nuevo la acción como parte del proceso de apelación. Plano por plano, toque por toque, se decidirá si el cabezazo de Calvert-Lewin cruzó la línea por sí solo o si el desvío de Bogle cambia oficialmente la autoría.
El marcador ya no se moverá: 4-1 para Leeds. Lo que aún está en juego es una línea en la estadística y, para un delantero, eso nunca es un detalle menor.






