Jamal Musiala avanza hacia su regreso a la competición
La preocupación en torno a Jamal Musiala ha dado un pequeño respiro, pero nadie en el cuerpo técnico se engaña: el caso se está llevando con pinzas.
Según informó el diario alemán, al internacional alemán de 23 años se le aumentó recientemente la dosis de su medicación después de sufrir dos colapsos en sendos amistosos, provocados por ausencias relacionadas con trastornos neurológicos, descritos como breves interrupciones de la conciencia. Dos sustos serios en partidos que, sobre el papel, no debían pasar de simples pruebas veraniegas.
Aun así, el entorno de Musiala pisa el freno. En el vestuario lo tienen claro: su regreso no se va a forzar. No ahora.
El lunes por la tarde, sin embargo, llegó una señal potente. Musiala completó íntegramente la sesión de entrenamiento con el resto del grupo. Se le vio ágil, metido en los duelos, físicamente entero y, sobre todo, en la senda correcta hacia su vuelta a la competición. Participó en todos los ejercicios, tanto en el campo protegido por la pantalla como en el terreno de juego adyacente, sin barreras.
La escena cambió el gesto del entrenador. Con Jamal de nuevo a pleno ritmo y el regreso también de Serge Gnabry, Vincent Kompany por fin dispone de toda la plantilla en los entrenamientos. Ningún jugador figura ya en la enfermería ni trabaja al margen.
Después de semanas de sobresaltos médicos, el técnico belga encara por primera vez el día a día con todo su arsenal disponible. Ahora la cuestión ya no es quién falta, sino cómo encajar tanto talento en el once.





