Inter y el futuro de Dimarco en la Champions
Inter salta esta noche al césped del Santiago Bernabéu para medirse al Real Madrid en el estreno de la Champions League 2026-27. Un clásico europeo, un escenario imponente, un horario de gala: 20.00 en Reino Unido, 21.00 en la España peninsular.
Pero el verdadero movimiento estratégico del club italiano no solo está sobre el césped. También se juega en la grada.
Dimarco, ausente en el campo, protagonista en los despachos
Federico Dimarco no puede participar en el debut europeo por lesión. El lateral zurdo, pieza clave del proyecto de Inter, arrastra molestias en la rodilla y ya en los entrenamientos se le vio con una banda de sujeción en la zona afectada. Tampoco está disponible Djed Spence, lo que obliga al equipo de Simone Inzaghi a reorganizar su banda izquierda en una noche grande.
Sin embargo, el nombre de Dimarco sigue marcando la agenda del club. Según informa Sky Sport Italia, su agente, Arturo Canales, se encuentra en el Bernabéu y ha aprovechado el viaje para mantener una reunión presencial con el nuevo director deportivo de Inter, Dario Baccin. Cara a cara, en un contexto de máxima exposición mediática.
No es una cita cualquiera.
Un jugador en posición de fuerza
Dimarco había dejado claro en las últimas semanas que seguía esperando una propuesta concreta para mejorar su contrato. El actual vínculo se extiende hasta junio de 2028, una fecha lejana sobre el papel, pero que no refleja su peso real en el equipo ni su estatus en la Serie A.
El lateral llega a esta negociación con argumentos muy sólidos: acaba de ser nombrado mejor jugador de la Serie A en la temporada 2025-26. Un reconocimiento que refuerza su posición en la mesa y le permite exigir un salario acorde a su impacto en el campo y a los títulos conquistados con la camiseta nerazzurra.
La imagen reciente es elocuente: Dimarco posando en el Giuseppe Meazza con el trofeo de la Coppa Campioni d’Italia y la Coppa Italia tras el partido ante Hellas Verona el 17 de mayo de 2026. Un símbolo de liderazgo y continuidad en un Inter que se ha acostumbrado a pelear por todo.
Nuevo director, mismo mensaje: blindar a las estrellas
La reunión en Madrid también sirve para marcar territorio en la nueva etapa de la dirección deportiva del club. Dario Baccin, hasta ahora mano derecha de Piero Ausilio, ha asumido el mando como director de deporte y necesita enviar una señal clara desde el primer gran escaparate de la temporada: las figuras del proyecto no están en venta, se protegen.
El encuentro con el agente de Dimarco encaja exactamente en esa línea. Inter quiere consolidar su columna vertebral y evitar cualquier ruido de mercado en torno a uno de sus jugadores más determinantes, justo cuando arranca una Champions en la que el club aspira a llegar lejos.
Mientras el balón ruede en el Bernabéu y las miradas se centren en el césped, en los despachos se juega otra parte del futuro de Inter: cuánto valen, de verdad, los pies zurdos que han llevado al club de vuelta a la cima del fútbol italiano. Y cuánto está dispuesto el club a pagar para que sigan siendo suyos.






