Juventus sufre bajas significativas: Locatelli y Boga lesionados
La enfermería de Juventus ya estaba llena. Ahora rebosa. El club de Turín confirmó este lunes que Manuel Locatelli fue operado de la rodilla y que Jeremie Boga estará varias semanas fuera por una lesión muscular.
Locatelli, baja de larga duración
El golpe más duro llega con el mediocentro. Locatelli sufrió una rotura de menisco en el empate 1-1 ante Milan en el Allianz Stadium el domingo, un duelo ya marcado por las ausencias y que deja ahora una factura todavía más alta.
Juventus comunicó que el centrocampista se sometió en Lyon a una intervención para suturar el menisco externo de la rodilla derecha. No se trata de una simple limpieza: es una operación que exige paciencia y un proceso de recuperación largo.
Según informa Sky Sport Italia, el tiempo de baja podría alargarse hasta cinco o seis meses. Traducido al calendario, eso significa que la Juventus podría no volver a contar con Locatelli hasta 2027. Un golpe enorme para el equilibrio del centro del campo y para un vestuario que ya anda corto de soluciones.
El contexto es demoledor: para el reciente encuentro ante Milan, el equipo ya había perdido a Kenan Yildiz, Khephren Thuram, Weston McKennie, Jeff Ekhator, Juan Cabal, Andrea Cambiaso y Pape Matar Sarr. Y ahora se cae también uno de los pilares del once.
Boga, otro problema en ataque
La mala noticia no llega sola. Jeremie Boga se suma a la lista de lesionados con una lesión muscular en el muslo izquierdo. Las pruebas médicas han detectado una lesión de grado medio en el bíceps femoral.
El cuerpo médico del club ha marcado una hoja de ruta clara: nuevas pruebas dentro de dos semanas para evaluar la evolución. Hasta entonces, nada de riesgos. Los tiempos estimados hablan de un mínimo de un mes fuera, con una previsión más realista cercana a las cinco semanas.
Para un equipo que ya ha perdido pegada y profundidad por las bajas, la ausencia de Boga complica todavía más la rotación ofensiva. Menos desborde, menos uno contra uno, menos alternativas desde el banquillo.
La sensación en Turín es evidente: la temporada apenas ha empezado y Juventus ya juega a la contra, no solo en el campo, también contra el reloj y la enfermería.






