Frimpong y el Liverpool de Iraola: La Clave es Terminar las Acciones
El regreso a Anfield llega con una idea fija martilleando en el vestuario de los Reds. No se trata de posesión. Ni de brillo. Se trata de rematar. De matar los partidos.
El estreno liguero del Liverpool de Andoni Iraola en St. James’ Park dejó un sabor agridulce: 2-2 ante Newcastle United, un punto rescatado en el minuto 99 gracias al penalti convertido por Dominik Szoboszlai, pero también una colección de ocasiones desperdiciadas que pudieron cambiar el guion de la tarde.
Jeremie Frimpong no se anda con rodeos al explicar el mensaje que el cuerpo técnico ha repetido desde entonces.
“Terminar las ocasiones, terminar las acciones, porque eso es lo que te da el resultado”, contó el lateral a Liverpoolfc.com. “Puedes tener el balón todo lo que quieras, pero si no finalizas se queda 0-0 o ellos acaban marcando, así que el mensaje ha sido: solo termina las acciones”.
Tiempo para ajustar, pero la dirección está clara
El choque en Newcastle fue el primer partido oficial de Iraola al mando. Nuevo entrenador, nuevas ideas, automatismos por construir. Frimpong asume que el proceso no será inmediato, pero ve señales claras de avance.
“Es normal”, admitió. “Creo que cada entrenador tiene su propio sistema que quiere jugar y lleva tiempo ajustarse, para que nosotros lo conozcamos y nos acostumbremos hasta el punto de sentirnos cómodos con él. Todavía estamos trabajando en ello, pero creo que va en la dirección correcta”.
Ese cambio también se nota en su propia pizarra. Desde la llegada del técnico, Frimpong ha sido utilizado de forma exclusiva como lateral derecho, una posición en la que se está asentando tras un curso anterior mucho más híbrido.
“En toda esta pretemporada he jugado de lateral derecho y cada vez me siento más cómodo ahí”, explicó el dorsal 30. “La temporada pasada fue una mezcla de extremo derecho y lateral derecho, pero ahora solo he sido lateral. Siento que estoy defendiendo más, recuperando más, y sigo atacando, por supuesto. Pero me gusta, lo estoy disfrutando”.
Hay otro matiz que no olvida: simplemente estar disponible.
“Sobre todo, disfrutar de estar en el campo, porque la temporada pasada tuve lesiones”, recordó. “Así que solo el hecho de estar en el césped, mirar a mis compañeros e intentar ayudarles ya es algo bueno”.
Anfield, hogar y exigencia
Este sábado, Liverpool recibe a Nottingham Forest en Anfield en el horario de mediodía. El escenario perfecto para comprobar si la lección de Newcastle se ha aprendido de verdad.
Para Frimpong, volver a casa lo cambia todo.
“Esto es casa, aquí es donde estamos cómodos, donde estamos en paz”, describió. “Va a ser un partido duro, pero estamos felices de volver a casa con todos nuestros aficionados… cuando estás en casa con aficionados como los del Liverpool, es increíble”.
El empate en St. James’ Park se valora con cierta madurez: no fue el resultado soñado, pero tampoco un tropiezo dramático.
“Obviamente nos habría gustado ganar contra Newcastle, pero no creo que sea un mal resultado salir de St. James’ Park con un punto”, analizó. “Pero definitivamente queremos ganar contra Forest, seguro. Va a ser una batalla dura, pero ya veremos qué pasa”.
Un Forest conocido… y peligroso
El rival del sábado no llega como una incógnita total para el vestuario red, al menos no para Frimpong. El lateral aprovechó un amistoso de pretemporada para observar de cerca al equipo de Oliver Glasner.
“He visto a Forest”, reveló. “Tuvieron un amistoso de pretemporada contra Leverkusen y fui a verles. Juegan buen fútbol, son realmente buenos. Me gusta mucho cómo juegan”.
Hay un detalle táctico que no pasa desapercibido: la influencia del técnico, con ecos de su anterior etapa.
“Obviamente juegan de forma similar al Crystal Palace de la temporada pasada por el entrenador”, apuntó. “Y tuvimos un momento complicado contra el Crystal Palace el curso pasado. Así que, como he dicho, va a ser un partido duro, seguro”.
Anfield espera. Iraola insiste en un mensaje sencillo, casi obsesivo: posesión con colmillo, dominio con remate. El Liverpool ya sabe cómo llegar. Ahora le toca demostrar si sabe, por fin, cómo terminar.






