De Zerbi critica a Tottenham tras derrota ante Brentford
El nuevo proyecto de Tottenham arrancó con un golpe directo al mentón. Derrota 3-0 ante Brentford en el Gtech Community Stadium, sensación de humillación y un mensaje crudo de Roberto De Zerbi: ahora mismo, su conjunto “no es un equipo”.
El club del norte de Londres, que coqueteó peligrosamente con el descenso la temporada pasada y se prepara para invertir más de 300 millones de euros este verano, recibió una advertencia brutal en el estreno. Brentford fue superior en todo: intensidad, organización, confianza. Tottenham, en cambio, se deshizo en duelos perdidos y desconexiones.
“Todavía no somos un equipo por muchas razones”, admitió De Zerbi, sin rodeos. “Antes de convertirte en un equipo no puedes decir de lo que eres capaz. No estamos en la condición física adecuada por muchas razones. Algunos jugadores volvieron tarde del Mundial. En Australia no trabajamos de la manera correcta, pero no son excusas. Es una situación normal cuando construyes un proyecto nuevo”.
Un Tottenham blando y sin alma
El técnico italiano no maquilló nada. Le dolió, sobre todo, la falta de pelea.
“Tenemos que pasar por estos problemas, no quiero tiempo”, lanzó. “No puedo perder la confianza en mis jugadores. Creo en mis jugadores, en mi club, en mí mismo. Estamos trabajando bien. Tenemos que mejorar rápido. Podríamos haber competido con más fuerza de la que mostramos hoy. Perdimos demasiados duelos. Llegamos segundos a los balones divididos. No ganamos ni un segundo balón, ni un duelo, ni una entrada”.
El diagnóstico fue tan contundente como el marcador.
Sobre el césped, Tottenham presentó muchas caras nuevas: Andy Robertson, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi, Mateus Fernandes y Sandro Tonali debutaron con la camiseta de los Spurs. Refuerzos de nivel, sí, pero todavía piezas sueltas. El club está cerca de reforzar también el ataque con Omar Marmoush y Savinho, procedente de Manchester City, pero De Zerbi dejó claro que el problema no se resuelve con nombres.
“Hay pasos para mejorar”, explicó. “Ahora el objetivo es convertirse en un equipo. No puedes ser un equipo desde el mercado de fichajes, sobre el papel. Te conviertes en un equipo cuando los jugadores encuentran una conexión, un espíritu, un alma. Es un proyecto”.
El italiano recordó además las ausencias de Pedro Porro, Kevin Danso y Micky van de Ven, y apuntó que Rodrigo Bentancur, suplente de inicio, regresó tarde a la pretemporada. Las piezas no encajan todavía. Y se nota.
Brentford arranca fuerte y presenta a Sangaré
En el otro banquillo, el gesto era muy distinto. Brentford firmó un inicio de temporada impecable en su segundo año bajo el mando de Keith Andrews. Un 3-0 que sonó a declaración de intenciones.
Keane Lewis-Potter abrió el marcador, Vitaly Janelt amplió la ventaja y Michael Kayode cerró la goleada. Entre medias, un nombre propio se adueñó del centro del campo: Mamadou Sangaré, fichado por 39 millones de Lens, completó un debut sobresaliente.
“El club merece mucho crédito por cerrar ese fichaje”, elogió Andrews. “Hoy habéis visto de lo que es capaz, los atributos que tiene. Suma a un centro del campo ya talentoso. Disfruté mucho su actuación. Se ha integrado muy bien. Es un chico humilde y con muchísima hambre”.
Mientras Brentford celebra un arranque sólido y un refuerzo que encaja desde el primer día, Tottenham mira al espejo y no se reconoce. De Zerbi insiste en que hay talento, presupuesto y fe. Lo que falta, y lo dijo sin rodeos, es lo esencial: convertirse, por fin, en un equipo.






