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Danny Murphy analiza los laterales de Liverpool y el futuro de Araujo

La pregunta ya está sobre la mesa en Anfield: si Liverpool decide quedarse en propiedad con Araujo el próximo verano, ¿podría acabar desplazado al rol que hoy monopoliza Virgil van Dijk en el corazón de la zaga? Ese movimiento, en teoría, liberaría a Andoni Iraola para ir al mercado en busca de otro lateral.

Cuando ese escenario se le planteó a Danny Murphy, el excentrocampista de Liverpool fue claro. Muy claro.

“El club va a estar evaluando a Araujo partido a partido, semana a semana. No creo que estén pensando necesariamente que él es el elegido para entrar y ocupar el lugar de Van Dijk por su edad. Siempre van a estar con la mente abierta a lo que haya fuera”, explicó en declaraciones a GOAL en colaboración con Snabbare.

Un problema de identidad en los laterales

Murphy no se detuvo ahí. Para él, el foco del problema no está tanto en el futuro del eje de la defensa como en algo mucho más inmediato: los laterales.

“Hay un problema en Liverpool con los laterales”, sentenció. “El éxito de Liverpool durante mucho tiempo se ha sustentado en tener dos laterales extraordinarios con el balón, muy buenos atacando, y el equipo se adaptaba a su estilo. Tenían centrocampistas que ocupaban su sitio cuando ellos se lanzaban arriba. Todo eso lo conocemos”.

Ese modelo, que durante años definió al equipo, hoy no se ve reflejado en el campo. Y Murphy lo reduce a una frase contundente:

“Los laterales en este momento no son lo suficientemente buenos con el balón, y eso es un problema real cuando, en muchos partidos, Liverpool va a dominar la posesión”.

El exjugador recuerda cómo ha cambiado el juego: del marcaje al hombre a un fútbol mucho más táctico, con el centro del campo abarrotado. “El centro del campo está muy, muy ocupado. Generalmente, el espacio aparece en las bandas y los equipos defienden el medio. Así que los laterales reciben muchísimo balón, las estadísticas te lo dicen”.

Ahí es donde, según Murphy, se rompe la ecuación. “El producto final de Frimpong y Milos Kerkez no está al nivel que Liverpool necesita”.

Señalados Frimpong y Kerkez

Murphy va directo al grano: los números y las sensaciones no acompañan a los actuales laterales. Ni en ataque ni en defensa.

“También se puede plantear si son lo suficientemente buenos defensivamente como para justificar sacrificar calidad ofensiva, por así decirlo, y la respuesta es no. Es un problema. Los dos han fallado, hasta ahora, en su carrera en Liverpool”.

La crítica es dura, pero no gratuita. La estructura del equipo obliga a que los laterales sean determinantes con balón. Si no producen, el sistema se resiente. Y, para Murphy, eso es exactamente lo que está ocurriendo.

En el caso concreto de Frimpong, el análisis viene acompañado de un matiz importante. “El argumento a favor de Frimpong es que en realidad nunca jugó como lateral derecho. ¿Cuál fue el razonamiento detrás de eso? Es una pregunta justa y, en cierto modo, me da pena por él”.

Murphy recuerda que el neerlandés brilló en un rol distinto antes de aterrizar en Inglaterra. “Ha firmado la mejor temporada de su carrera en una posición diferente a la que se le ha pedido ocupar al llegar a una de las ligas más difíciles del mundo”.

Araujo, fiable atrás pero sin perfil de lateral total

En medio de ese contexto, el nombre de Araujo aparece como posible solución… pero no exactamente en la banda. Murphy valora su rendimiento, pero marca límites claros.

“No creo que, aunque Araujo lo haga con mucha comodidad porque tiene mentalidad defensiva —y sé que hizo ese maravilloso taconazo ante el Atlético para la asistencia a Dominik Szoboszlai—, se le pueda clasificar como un lateral profundo, de los que van a llegar a línea de fondo, poner centros y crear goles”.

Es decir, Araujo cumple, compite, entiende el oficio defensivo. Pero no encaja en el molde de ese lateral hiperofensivo que convirtió a Liverpool en una máquina de generar ocasiones desde las bandas.

De ahí que Murphy vea en esa zona del campo una prioridad absoluta para la dirección deportiva. “Es un área en la que Liverpool tiene que fijarse, incluso en enero”.

El mensaje es nítido: mientras el mundo se pregunta quién tomará algún día el relevo de Van Dijk, Murphy mira a los costados del campo y ve el verdadero frente abierto. Porque el próximo gran paso de este Liverpool puede que no esté en el centro de la defensa, sino mucho más cerca de la línea de cal.