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Cristiano Ronaldo y el veto de Tuchel en el Chelsea

Cristiano Ronaldo tuvo una puerta abierta en Londres durante su segunda etapa en el Manchester United. Pero nunca llegó a cruzarla. El portugués, hoy en Al Nassr, estuvo realmente cerca de vestir la camiseta del Chelsea en 2022. La operación seducía a la nueva cúpula del club. No, en cambio, a su entrenador.

El contexto era explosivo. Ronaldo, con 41 años hoy, atravesaba un periodo turbulento en Old Trafford. El United venía de terminar sexto en la Premier League y el proyecto tambaleaba. En pleno desconcierto deportivo, apareció una opción de alto impacto: cambiar Manchester por Stamford Bridge.

Todd Boehly, empresario estadounidense y nuevo propietario del Chelsea, asumió también de forma temporal el rol de director deportivo. Y quiso marcar territorio desde el primer mercado. Según informó The Athletic, durante ese verano se reunió con Jorge Mendes, agente de Cristiano, y salió de ese encuentro con una idea fija: explorar seriamente el fichaje del portugués.

Boehly veía una oportunidad doble. Un goleador histórico en el mercado y un golpe de efecto global para inaugurar su era al mando del club. Londres, el escaparate perfecto. Stamford Bridge, el escenario ideal. El plan empezaba a tomar forma en los despachos.

Hasta que habló Thomas Tuchel.

El técnico alemán, que un año antes había levantado la Champions League con el Chelsea, frenó la operación de raíz. Siempre según The Athletic, Tuchel dejó clara su postura en repetidas ocasiones: se oponía firmemente a cualquier acuerdo para incorporar a Cristiano Ronaldo.

No fue un matiz ni una duda táctica. Fue un veto. El entrenador consideraba que el perfil del portugués no encajaba en la idea de equipo que intentaba construir, pese al peso mediático y goleador del delantero.

Así, el interés de Boehly se estrelló contra la convicción de Tuchel. El Chelsea renunció a uno de los nombres más grandes de la historia reciente del fútbol y Ronaldo siguió su convulsa etapa en el Manchester United, antes de poner rumbo a Al Nassr.

La pregunta queda flotando: cómo habría cambiado la historia reciente del Chelsea si aquel “no” de Tuchel hubiera sido un “sí”.