City se prepara para la Champions con un equipo renovado
City aterriza en la Champions con el pulso firme y el once en el aire. El equipo llega a Oporto con pleno de victorias en liga, reforzado por el 1-0 ante Coventry, firmado —cómo no— por Erling Haaland. Pero Enzo Maresca no piensa repetir guion en el Estadio Do Dragao.
Un triunfo caro ante Coventry
El duelo liguero dejó algo más que tres puntos. También dejó preocupaciones. Nico O’Reilly iba a ser titular, pero una molestia en la parte baja de la espalda durante el calentamiento lo sacó del once a última hora. Enzo Fernandez ocupó su lugar.
Peor aún, el recién llegado Iliman Ndiaye tuvo que abandonar el campo con un golpe que lo envía a la enfermería junto a Jeremy Doku. Dos extremos menos en un equipo que vive de la amplitud y el desborde.
Maresca mueve el tablero
El técnico ya había avisado de que en Champions habría rotaciones. Y lo hizo público tras derrotar a Coventry, con un mensaje claro sobre los jóvenes y los nuevos:
“Vimos hoy con Ayyoub [Bouaddi], [Ryan] McAidoo, Iliman Ndiaye, no han jugado en Champions League pero necesitan empezar, así que el martes van a empezar para tener minutos en Champions League”.
El plan está trazado. Falta saber si las piernas responden.
Ndiaye es la gran incógnita. Ha sido visto entrenando, una señal fuerte de que puede llegar a tiempo. Si recibe el visto bueno, ocupará la banda izquierda. En la derecha, Antoine Semenyo cederá su sitio a Ryan McAidoo, mientras Enzo Fernandez actuará como mediapunta, por detrás del nueve.
En la base del centro del campo, Ayyoub Bouaddi formará pareja con Elliot Anderson, un doble pivote joven pero con piernas para sostener el ritmo europeo.
La defensa, el ancla estable
Detrás no se esperan sorpresas. Maresca apunta a repetir la misma línea de cuatro: Josko Gvardiol, Marc Guehi, Ruben Dias y Abdukodir Khusanov. Un bloque que le ha dado solidez en el arranque liguero y que ahora se someterá al examen continental.
Matheus Nunes entra en la lista de convocados y se perfila como recurso importante desde el banquillo, capaz de cambiar el ritmo del partido si el duelo se atasca en la medular.
Haaland, intocable… de momento
Maresca ya ha dejado claro que Haaland no puede jugarlo absolutamente todo. Con el equipo peleando en cuatro competiciones, la gestión de sus minutos será clave para llegar vivo a primavera.
Pero hay noches que no admiten demasiadas concesiones. Y Oporto parece una de ellas.
Pese a los avisos sobre la rotación del noruego, todo indica que Haaland volverá a comandar el ataque en Portugal. City quiere empezar la Champions mandando, sin fisuras, sin dudas. Con un bloque retocado, sí, pero con su goleador de siempre en el centro del escenario.
La pregunta ya no es quién juega. La pregunta es si este City, entre rotaciones, lesiones y promesas que piden sitio, será capaz de mantener ese registro perfecto cuando la música de la Champions empiece a sonar en el Do Dragao.





