Carrick pierde a Baleba hasta después del parón: impacto en el mediocampo del United
Michael Carrick tendrá que seguir esperando. Carlos Baleba, el fichaje musculoso que debía apuntalar el centro del campo del Manchester United, no reaparecerá hasta después del parón internacional y se perderá varios duelos clave del inicio de temporada.
El mediocentro camerunés, de 22 años, llegó el mes pasado como la tercera incorporación para la medular y el cuarto —y último— fichaje senior del verano tras Andrey Santos, Youri Tielemans y Karl Darlow. Una inversión potente: 70 millones por un futbolista al que el club, ahora bajo el paraguas de INEOS, llevaba tiempo siguiendo y que ya había mostrado su deseo de vestir de rojo hace un año.
El problema es que el estreno tendrá que esperar.
Tres partidos más sin Baleba
Mientras Santos y Tielemans disfrutaban de su debut como titulares en la primera jornada de la Premier League ante Hull, Baleba veía el inicio de curso desde la grada, frenado por una lesión sufrida a principios de verano.
Durante semanas se alimentó la esperanza de verlo reaparecer a lo grande, directamente en el derbi de Mánchester. Un regreso con foco, con ruido, con escenario grande. Pero ese plan se ha caído.
Según informa el periodista Tyrone Marshall, del Manchester Evening News, el centrocampista no estará disponible para el choque ante el Manchester City. Y no solo eso: también se perderá el duelo de Carabao Cup del miércoles frente a su exequipo, Brighton, y el compromiso de Premier League del próximo domingo contra Fulham.
La hoja de ruta es clara: Baleba seguirá fuera hasta el parón internacional ampliado y apuntará su regreso para octubre. En el vestuario señalan una fecha en rojo: el 10 de octubre, en Old Trafford, ante Tottenham. Ese es el objetivo del camerunés.
Un fichaje pensado para una década
El United no trajo a Baleba para un parche de unos meses. Firmó un contrato de cinco años, con la idea de convertirlo en una pieza fija del once durante, como mínimo, la próxima década. Un mediocentro capaz de dar algo que ahora mismo el equipo no tiene.
Sin Baleba, Carrick solo cuenta con un perfil de “perro de presa” en la plantilla: Andrey Santos. Y, aun así, el técnico ha preferido apostar en las últimas semanas por una pareja de centrocampistas mucho más ligera en términos físicos: Kobbie Mainoo y Tielemans.
La elección tiene lógica creativa. El inglés y el belga ofrecen pase, pausa, visión entre líneas. Dan sentido a la posesión. Pero el equipo acusa la ausencia de un futbolista que imponga su físico, que rompa líneas con conducción, que gane duelos por pura potencia y velocidad. Justo el tipo de mediocentro que describen cuando hablan de Baleba.
Por eso su regreso no es un simple “alta médica”. Es una pieza que puede cambiar el dibujo real del United.
El rompecabezas de Carrick… y la impaciencia de la grada
Carrick, de momento, maniobra con lo que tiene. Tielemans y Mainoo sostienen el juego, Santos espera su oportunidad desde el banquillo y el técnico ajusta coberturas y ayudas para compensar la falta de músculo en la zona ancha.
Pero el plan ideal está claro en la mente de muchos aficionados: ver a Mainoo junto a Baleba, mezclando talento y energía, pase y potencia, control y agresividad. Una sociedad que, sobre el papel, encaja con la idea de un United más dominante y vertical.
La espera, sin embargo, se alarga. Tres partidos más sin el fichaje de 70 millones, tres partidos más en los que Carrick tendrá que seguir improvisando equilibrios sin su mediocentro más imponente.
Cuando Baleba por fin pise el césped de Old Trafford, no solo se tratará de un debut. Será la primera prueba de si este United ha encontrado, por fin, el corazón físico que le ha faltado en el centro del campo durante demasiados años.





