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Aubameyang se despide de Gabón: "Me humillaron y mancharon mi imagen"

Pierre-Emerick Aubameyang ha decidido poner punto final a su historia con la selección de Gabón. A los 37 años, el máximo goleador de la historia de los Panthers anuncia su adiós en medio de una tormenta deportiva, política y emocional que estalló tras el desastre en la Copa Africana de Naciones 2025.

No se va en silencio. Se va dolido.

“Me humillaron y mancharon mi imagen cuando jugué la CAN lesionado”, lanzó el delantero de Deportivo en una entrevista televisiva. Y remató, tajante: “Fue la gota que colmó el vaso y prefiero dejarlo aquí”.

La frase no es solo un cierre. Es una acusación directa.

De la ilusión al derrumbe en Marruecos

Todo se rompió en Marruecos. Gabón firmó una Copa Africana de Naciones desastrosa: tres partidos, tres derrotas, eliminada en la fase de grupos y una despedida con un 3-2 ante Costa de Marfil que encendió todas las alarmas en el país.

El golpe deportivo se transformó en crisis nacional. El presidente gabonés, Brice Clotaire Oligui Nguema, llegó a afirmar que “una parte de la identidad nacional” había quedado debilitada tras el fracaso del equipo.

La respuesta del poder fue fulminante: disolución del cuerpo técnico, suspensión de la selección hasta nueva orden y exclusión de Aubameyang y Bruno Ecuele Manga del combinado nacional. Dos de los jugadores más experimentados, señalados públicamente.

La decisión desató la indignación de muchos aficionados. Para buena parte del país, el castigo no solo era excesivo. Era injusto.

“Los problemas son más profundos que yo”

En el centro del huracán, Aubameyang. El delantero se sintió convertido en chivo expiatorio de una crisis que, según él, va mucho más allá de un par de nombres propios.

“Creo que los problemas de la selección son mucho más profundos que la pequeña parte que yo represento”, explicó al defender su postura.

Su enfado creció al recordar el contexto: jugó la CAN lesionado, forzando por la camiseta de Gabón. Después, en lugar de reconocimiento, llegó la sanción. La sensación de traición quedó marcada.

Aunque más tarde fue readmitido en la selección, el daño ya estaba hecho. La herida no cerró. Y Aubameyang tomó la decisión definitiva: no volver.

Un adiós amargo al máximo goleador de Gabón

Con su retirada internacional, el nuevo seleccionador, Sébastien Migné, se ve obligado a iniciar una nueva etapa sin el futbolista que durante años fue el gran referente ofensivo y mediático del país.

Aubameyang se marcha como máximo goleador histórico de Gabón y como capitán de una generación que giró alrededor de su figura. Su nombre queda grabado en la historia del fútbol gabonés.

Pero el desenlace dista mucho de la despedida soñada para una leyenda. No hay homenaje, no hay vuelta de honor, no hay ovación final. Hay reproches, dolor y la sensación de que se le ha responsabilizado de un derrumbe colectivo.

Su carrera con los Panthers se cierra así: no con una celebración, sino con una acusación y una pregunta que sobrevuela el futuro del fútbol gabonés. ¿Quién asume ahora la responsabilidad de un problema que, como él mismo dice, es mucho más profundo que un solo jugador?