Yan Diomande, el futuro heredero de Mohamed Salah en Liverpool
En Liverpool ya han puesto nombre y apellidos al heredero de Mohamed Salah. Se llama Yan Diomande, tiene 19 años, juega en RB Leipzig y, según varias fuentes, quiere vestirse de rojo y asumir el vacío más grande que dejará Anfield este verano.
El deseo es mutuo. El club de Anfield lleva tiempo marcando al internacional marfileño como objetivo prioritario para este mercado. Con la salida de Salah en el horizonte, en los despachos de Fenway Sports Group ven en Diomande el perfil ideal: extremo derecho, desborde, gol y margen de crecimiento. El plan está claro. Ejecutarlo, no tanto.
Un talento codiciado y una voluntad clara
Las conversaciones ya han empezado. Según la información filtrada a Graeme Bailey, especialista en mercado, Liverpool mantiene contactos con los agentes del jugador. Paris Saint-Germain también ha mostrado interés, pero ahí aparece un matiz clave: de acuerdo con The i Paper, Diomande prefiere Liverpool. No solo quiere salir. Quiere ser el relevo directo de Salah.
El medio británico asegura que ya hay diálogo abierto entre Liverpool y RB Leipzig por el traspaso. Diomande ve con buenos ojos el movimiento y, sobre todo, la idea de convertirse en “el heredero de Salah” dentro del proyecto de Andoni Iraola. El escenario deportivo le seduce. El económico, de momento, se interpone.
El precio, el gran bloqueo
El entusiasmo choca con la realidad del mercado. The i Paper sitúa el precio que exige RB Leipzig en torno a 120 millones de libras. Bild va más allá y apunta a una posible cifra de hasta 150 millones de euros (unos 129,6 millones de libras).
Ahí empieza el pulso. Liverpool valora al jugador, lo considera una pieza estratégica en la reconstrucción del ataque, pero FSG no quiere entrar en una subasta sin control. Desde el entorno del club se desliza una idea clara: para que la operación avance, Leipzig tendrá que rebajar sus pretensiones.
Leipzig aprieta: “no se vende”
Y ahí entra en juego la otra parte del tablero. Graeme Bailey apunta que RB Leipzig no solo pide una cantidad enorme, también quiere retener al futbolista. Las fuentes consultadas insisten en que Diomande no está forzando su salida. No hay rebeldía, ni presión pública, ni gestos de ruptura.
Leipzig, fiel a su modelo, pretende mantener al extremo al menos una temporada más. El plan del club alemán pasa por ofrecerle un nuevo contrato, con una cláusula de rescisión incluida, que les garantice control sobre su futuro y, llegado el momento, una venta en sus términos.
El mensaje desde Sajonia es firme: el chico es clave en el proyecto y no está en venta a cualquier precio.
Iraola aprieta desde el banquillo
Mientras tanto, en Liverpool, Andoni Iraola ya ha tomado partido. El nuevo técnico respalda por completo la ofensiva por Diomande. Lo ve como una pieza central para su idea de juego: intensidad, verticalidad y un ataque que no dependa de un solo foco, pero que sí tenga una referencia clara en la banda derecha.
El apoyo del entrenador refuerza la postura del club. No se trata de una operación de marketing ni de un simple “fichaje de futuro”. La intención es que Diomande llegue para competir desde el primer día por el rol que durante años ha sido propiedad casi exclusiva de Salah.
¿Plan B en Anfield?
El problema es que la voluntad de Iraola y el deseo del jugador chocan con la dureza negociadora de Leipzig. Si el club alemán mantiene su posición y no afloja ni en precio ni en disponibilidad, en Anfield tendrán que tomar una decisión incómoda: seguir empujando hasta el límite o girar el timón hacia otro objetivo.
En los despachos de FSG lo saben bien. El tiempo apremia, la salida de Salah obliga a reaccionar y el mercado no espera. Diomande quiere ser el próximo ídolo de la banda derecha de Anfield. Liverpool quiere que lo sea. Leipzig quiere que no se mueva.
La cuestión ya no es si encaja en el proyecto. La pregunta es otra: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Liverpool para que el relevo de Salah tenga nombre y apellido alemán… y acento marfileño?





