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Última jornada al rojo vivo: Tottenham y su lucha por la permanencia

Noventa minutos para decidirlo todo. La temporada baja el telón con un domingo a las 4 de la tarde que huele a drama: Tottenham se juega la permanencia en casa ante Everton, mientras West Ham y Leeds se miran de reojo en el London Stadium en un duelo que puede mandar a uno al abismo. Un punto le basta a los de Londres norte para salvarse. Para el resto, no hay red.

Brighton – Manchester United: cierre con cuentas pendientes

En el Amex Stadium, Brighton despide el curso frente a un Manchester United que llega lanzado. El equipo local, dirigido por un Welbeck que ha tirado del carro con 13 goles, alterna luces y sombras (WDWLWL) y afronta la cita con bajas importantes: Mitoma, Webster y Tzimas no llegan, mientras Wieffer es duda por un problema de tobillo.

El United, en cambio, aterriza con una racha mucho más sólida (LWWWDW) y con Sesko como máximo goleador con 11 tantos, pendiente de su gemelo. De Ligt sigue fuera por problemas de espalda y Casemiro ni siquiera entra en la convocatoria. El árbitro Sam Barrott, con una media de casi cuatro tarjetas por partido, promete un encuentro intenso en la costa sur.

Burnley – Wolves: despedida amarga entre equipos en caída libre

En Turf Moor se cruzan dos equipos que llegan a la meta exhaustos. Burnley acumula seis jornadas sin ganar (LLLLDL), con Flemming como referencia goleadora (10 tantos) y un banquillo corto por las lesiones de Beyer y Cullen. Roberts es duda por el tendón de Aquiles.

Wolves no está mejor: sin victorias en sus últimos seis encuentros (LLLDLD), con un ataque muy repartido pero poco contundente —Arokodare, S Bueno, Mané y R Gomes comparten el honor de máximos goleadores con solo tres goles cada uno— y varias bajas de peso: Johnstone, Chiwome y González no estarán. Andrew Kitchen, que viene del Championship, firma 3,35 tarjetas por partido y puede marcar el tono de un duelo tenso pese a que ya casi no haya nada en juego.

Crystal Palace – Arsenal: Selhurst Park espera a un Arsenal lanzado

En Selhurst Park, Crystal Palace cierra un curso irregular (DLLDLD) apoyado en los 11 goles de Mateta, pero con un parte médico que muerde: Richards, Nketiah y Doucouré están fuera hasta junio. Sin dudas, sin sancionados, pero con poco margen para la ilusión.

Al otro lado, un Arsenal que ha reaccionado a tiempo. Llega con cuatro victorias consecutivas tras dos derrotas iniciales (LLWWWW) y con Gyökores como máximo artillero con 14 goles. White no llega por un problema de rodilla, mientras Timber y Merino apuran opciones de entrar pese a sus molestias. Farai Hallam, con solo cuatro partidos dirigidos esta temporada y una media de tres tarjetas, tendrá que gestionar un duelo en el que los de Mikel Arteta buscan cerrar fuerte para mirar hacia arriba en la próxima campaña.

Fulham – Newcastle: Craven Cottage mide la pegada

Fulham recibe a Newcastle en un choque de media tabla con más orgullo que presión. Los locales llegan con una racha irregular (LDWLLD) y con Wilson como máximo goleador con 10 tantos, pero sin Andersen, sancionado en el segundo de sus tres partidos de castigo. Sessegnon sigue fuera por lesión.

Newcastle, que ha alternado caídas y reacciones (LLLWDW), se apoya en los 9 goles de Guimarães para cerrar un curso turbulento y con una enfermería llena: Joelinton, Schär, Krafth, Livramento y Miley no estarán hasta como mínimo junio o julio. Tonali es duda por un problema de isquiotibiales. Rob Jones, con más de cuatro tarjetas por encuentro, puede endurecer un partido que, si se abre pronto, promete ritmo.

Liverpool – Brentford: Anfield despide un curso extraño

Anfield se prepara para una tarde de emociones cruzadas. Liverpool llega con un tramo final irregular (WWWLDL), lastrado por lesiones y dudas físicas. Ekitiké, máximo goleador con 11 tantos, no estará por un problema en el tendón de Aquiles, mientras Alisson e Isak llegan entre algodones. Endo, Bradley, Leoni, Bajcetic y Lucky también figuran en la lista de ausencias.

Frente a ellos, un Brentford que ha sobrevivido a base de orden y los goles de Igor Thiago, que firma una campaña sobresaliente con 22 tantos. Su racha reciente (DDLWLD) habla de un equipo competitivo, difícil de tumbar. Darren England, con 4,55 tarjetas de media y tres expulsiones esta temporada, puede convertir cualquier protesta en un problema. En un estadio que no perdona la apatía, Liverpool tiene la obligación moral de despedirse con algo más que aplausos de compromiso.

Manchester City – Aston Villa: potencia contra resistencia en el Etihad

El Etihad Stadium verá a uno de los equipos más fiables del curso cerrar su calendario. Manchester City llega invicto en sus últimos seis partidos (WWDWWD), sin lesionados ni sancionados, con la plantilla limpia y Haaland como un martillo: 27 goles y la sensación constante de amenaza.

Aston Villa no se rinde. Watkins ha firmado 14 goles y su equipo llega con un patrón irregular (DWLLDW), capaz de lo mejor y de lo peor en cuestión de días. Kamara está fuera por una lesión de rodilla, mientras Alysson y Martínez son duda. Si el argentino no llega, el plan cambia por completo. Andy Madley, con cinco rojas en 20 partidos, no suele temblar ante las decisiones difíciles. City quiere cerrar el curso con autoridad; Villa, con orgullo.

Nottingham Forest – Bournemouth: dos equipos en forma, sin red

En el City Ground se cruzan dos de los equipos más en forma del tramo final. Nottingham Forest ha reaccionado a tiempo (DWWWDL) con Gibbs-White como líder ofensivo y 14 goles a su nombre. Ndoye es duda por un problema en la ingle y la lista de lesionados es larga: Savona, Murillo, Hudson-Odoi, Aina y Boly no estarán.

Bournemouth, por su parte, no pierde desde hace seis jornadas (WWDWWD) y se apoya en los 13 goles de Kroupi. Sin lesionados y solo con la baja por sanción de Christie, llega con confianza plena. Soler es duda por un problema muscular. Craig Pawson, con una media de 2,90 tarjetas, suele dejar jugar. El escenario perfecto para un intercambio de golpes sin miedo.

Sunderland – Chelsea: el Stadium of Light espera a un gigante herido

Sunderland cierra la temporada en casa tras una racha de altibajos (WLLDDW) y con Brobbey como máximo goleador con apenas siete tantos. El equipo llega con Ballard cumpliendo el último de sus tres partidos de sanción y con Talbi, Mundle y Moore fuera por lesión. Alderete es duda por falta de ritmo.

Chelsea, después de un tramo negro con cuatro derrotas seguidas, llega con un pequeño soplo de aire tras su última victoria (LLLLDW). João Pedro ha sido la gran referencia con 15 goles, pero también llega justo de ritmo, igual que Lavia. Estêvão, Gittens y Derry no estarán hasta junio. Chris Kavanagh, con más de cuatro tarjetas de media, puede condicionar un partido en el que el club londinense está obligado a dejar una imagen distinta tras un curso muy por debajo de su escudo.

Tottenham – Everton: un punto o el precipicio

El foco principal se enciende en el Tottenham Hotspur Stadium. Tottenham sabe lo que hay: un punto ante Everton y la permanencia será matemática. Nada más. Nada menos.

El equipo de Londres llega con una trayectoria irregular (LDWWDL) y con Richarlison como máximo goleador con 11 tantos. La enfermería, sin embargo, pesa: Davies, Romero, Kulusevski, Kudus, Odobert y Simons están fuera hasta, como mínimo, junio, con lesiones de tobillo, rodilla y isquiotibiales. Solanke y Spence son duda, el primero por una molestia muscular, el segundo por un problema en la mandíbula. El banquillo ofrece alternativas —Maddison, Palhinha, Kolo Muani, Bissouma—, pero el margen de error es mínimo.

Everton llega en caída libre (DLLDDL), con Beto como máximo goleador con 9 tantos y demasiados problemas para ver puerta. Branthwaite y Grealish no estarán hasta agosto, mientras Gueye es duda por falta de ritmo. El equipo de Liverpool, sin embargo, tiene una ventaja: juega sin la misma presión existencial que su rival. Michael Oliver, uno de los colegiados más respetados, firma 3,11 tarjetas por partido y suele dejar que el juego fluya. En un encuentro donde los nervios mandan, su criterio puede ser decisivo.

Si Tottenham golpea pronto, el estadio puede convertirse en un hervidero a favor. Si Everton aguanta y el reloj corre, cada pase atrás pesará como una losa. La permanencia, ahora mismo, cabe en un despeje fallado o en un remate a balón parado.

West Ham – Leeds: duelo directo con olor a final

En el London Stadium, West Ham y Leeds se miran a los ojos con la clasificación en la mano. El equipo local llega tocado: tres derrotas seguidas tras un pequeño amago de reacción (WDWLLL) y solo ocho goles de su máximo anotador, Bowen, como reflejo de una temporada corta de pólvora. Fabianski está fuera por problemas de espalda y Traoré es duda por falta de ritmo.

Leeds, en cambio, aterriza con la inercia de un equipo que ha aprendido a sufrir y a puntuar: WWDWDW, una sola derrota en mucho tiempo y Calvert-Lewin como faro ofensivo con 14 goles. El parte médico no es amable —Gruev, Gudmundsson, Longstaff, Okafor y Stach no vuelven hasta agosto—, pero el bloque ha respondido. Bogle y Struijk son duda, lo que puede obligar a ajustar la zaga.

Anthony Taylor, con 4,10 tarjetas de media, sabe lo que es dirigir partidos con la soga al cuello. En un escenario así, cada entrada, cada protesta, cada mano dudosa puede cambiar una temporada entera.

Tottenham, West Ham, Leeds, Everton. Cuatro clubes, dos ciudades, una tarde. Cuando el reloj marque las seis, uno respirará aliviado, otro mirará al suelo y el resto tomará nota de cómo de caro se paga el error en la élite. La pregunta es sencilla y brutal: ¿quién tendrá el carácter para no parpadear en la última jornada?