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Tuchel defiende ausencia de Maguire en la selección

La conversación fue privada. La reacción, totalmente pública. Entre esas dos escenas se ha movido el terremoto que rodea a la ausencia de Harry Maguire en la lista de Inglaterra, una decisión que Thomas Tuchel ha defendido con firmeza mientras, casi en paralelo, el central expresaba su dolor abiertamente.

El seleccionador inglés quiso dejar claro desde el primer momento que no se trata de una ruptura personal ni de una cuestión de jerarquías internas, sino de continuidad táctica y de vestuario.

“Estaba un poco sorprendido, pero respeto mucho su personalidad, respeto mucho su calidad. Ha tenido una temporada sobresaliente, puedo ver la decepción, puedo ver el motivo de la decepción”, explicó Tuchel, subrayando que el rendimiento del defensa no ha pasado desapercibido.

El técnico recordó que la decisión se tomó mirando hacia atrás, a los meses en los que se construyó el bloque. “Nos mantuvimos firmes con nuestros centrales, los que nos llevaron en septiembre, octubre y noviembre”, detalló. No solo por cuestiones futbolísticas: “Algunos forman parte del grupo de liderazgo que tomó el mando y fijó estándares altos. Fue una decisión por estos 26 jugadores, aunque se sienta como algo en contra de individuos”.

Ahí se abre la grieta. Porque para Maguire, esta no era una convocatoria más. Después de una campaña de resurgimiento a nivel de club, el central se veía dentro del núcleo duro de la selección. No solo como pieza útil, sino como protagonista.

La respuesta llegó sin rodeos, directamente a sus seguidores. Maguire no escondió ni la confianza previa ni el golpe posterior. “Estaba convencido de que podría haber desempeñado un papel importante este verano para mi país después de la temporada que he tenido. Me he quedado en shock y destrozado por la decisión. No he querido nada más que ponerme esa camiseta y representar a mi país a lo largo de los años”, afirmó en su comunicado.

El mensaje se repitió, casi palabra por palabra, como si necesitara subrayar su incredulidad. “Estaba convencido de que podría haber desempeñado un papel importante este verano para mi país después de la temporada que he tenido. Me he quedado en shock y destrozado por la decisión. Deseo a los jugadores todo lo mejor este verano”.

En un lado, un seleccionador que protege la estructura y la jerarquía de un vestuario que siente suyo desde el otoño. En el otro, un internacional experimentado, convencido de haber hecho todo lo necesario para estar y que se descubre de golpe fuera del círculo.

La lista ya está cerrada. Las palabras, dichas. Ahora solo queda saber si la apuesta de Tuchel por la continuidad le dará la razón cuando el balón empiece a dictar sentencia.