Thilo Kehrer brilla en su debut con Ajax tras victoria arrolladora
Ajax no solo ganó. Arrasó. Y en el centro de todo, en su primera titularidad liguera con el club de Ámsterdam, apareció Thilo Kehrer con una actuación que ya entra en los libros.
El conjunto ajacied se impuso 5-1 a domicilio a Fortuna Sittard en la VriendenLoterij Eredivisie, en una noche que empezó con calma, se agitó tras el descanso y terminó convertida en exhibición.
Un inicio controlado, un susto y una respuesta
Julian Brandt abrió el marcador y dio pronto sensación de control a Ajax. El gol pareció encarrilar el partido, pero el guion cambió tras el descanso: Anthony Descotte firmó el 1-1 poco después de la reanudación y encendió al estadio.
Por un momento, el duelo se tensó. Ajax tuvo que recomponer ideas y nervios. Ahí apareció Kehrer.
Minuto 62. Córner, centro medido y el alemán se impone en el aire con un cabezazo potente. Gol. 2-1. El tanto no solo devolvió la ventaja; desató la avalancha.
A partir de ahí, Ajax jugó a placer.
Davy Klaassen amplió la renta, Kasper Dolberg se sumó a la fiesta y Youri Baas cerró la goleada. Un 5-1 que en el tramo final sí pareció sencillo, pero que había exigido paciencia y un punto de carácter cuando el marcador se apretó.
Noche histórica para Kehrer
El impacto de Kehrer fue mucho más que un buen debut. Con su gol y una asistencia en la segunda parte, el internacional alemán se convirtió en el primer defensa de este siglo en participar directamente en dos tantos en su primer partido como titular en la VriendenLoterij Eredivisie con Ajax.
Datos que pesan. Y, sin embargo, su discurso tras el encuentro se mantuvo en tierra firme.
“Estoy contento por el rendimiento, el gol y la asistencia”, declaró a ESPN NL. “Pero lo más importante es que el equipo ganó. Tuvimos que trabajar duro hasta que abrimos el partido, y luego al final pareció una victoria cómoda”.
El encuentro dejó también un pequeño susto: hacia el final de la primera parte, Kehrer recibió un golpe fuerte que encendió las alarmas. Él mismo las apagó después.
“Solo fue dolor, nada de lo que preocuparse”, explicó. Sin dramatismos, sin excusas.
Comunicación, exigencia y lo que viene
Más allá de los números, Kehrer subrayó un aspecto que explica parte de la mejoría defensiva: la comunicación constante entre los hombres de atrás.
“Al final se trata de comunicación y de darnos las mejores instrucciones para defender juntos y ajustar las posiciones. Todo es en un sentido positivo para rendir”, apuntó el zaguero, marcando el tono de lo que quiere en la línea defensiva.
Ajax busca precisamente eso: estabilidad atrás para sostener un calendario que se endurece tanto en la competición doméstica como en Europa. La goleada en Sittard ofrece margen para el optimismo, pero puertas adentro el mensaje es claro: el listón debe seguir subiendo, incluso en noches de 5-1.
Kehrer, instalado ya en el once con una carta de presentación histórica, mira al siguiente reto con la misma idea que dejó sobre el césped: ganar duelos, ordenar la zaga y seguir firmando partidos que cambian partidos. Si mantiene este nivel, ¿hasta dónde puede empujar a este Ajax?






