Sunderland acelera por Jack Grealish y refuerza sus bandas
Sunderland ha puesto el foco en Jack Grealish y ya explora un acuerdo a última hora con Manchester City para hacerse con el extremo. El club del Stadium of Light quiere al futbolista de 30 años cedido, pero no descarta dar un paso más y lanzarse a por un traspaso definitivo en plena reconstrucción de sus bandas.
Grealish entra en el último año de contrato y su futuro vuelve a abrirse justo cuando parecía estabilizado tras su última cesión. La temporada pasada jugó a préstamo en Everton, donde dejó buen recuerdo, y los de Goodison Park siguen interesados en recuperarlo. Pero ahora aparece Sunderland, decidido a meterse de lleno en la puja.
El contexto en Manchester City no es sencillo. Enzo Maresca se ha quedado corto de extremos puros. El club ya ha acordado la venta de Savio y Omar Marmoush a Tottenham: el brasileño ya ha completado su traspaso y el atacante egipcio está en pleno proceso para hacerlo. A esa sangría se suma una lesión muscular de gemelo de Jeremy Doku, que le mantendrá fuera entre dos y tres semanas.
Con ese panorama, Maresca solo cuenta como extremos puros y consolidados con Antoine Semenyo y el propio Grealish. Phil Foden y Rayan Cherki han ocupado las bandas en muchas fases de los partidos, pero el técnico los ve, sobre todo, como piezas para el carril central. No es el escenario ideal para abrir la puerta de salida a otro atacante de banda.
City ya ha movido ficha en el mercado para cubrirse. Tiene prácticamente encaminada la llegada del brasileño Allan, de 22 años, procedente de Palmeiras, como relevo directo de Savio, aunque el fichaje aún no está cerrado. El club también mantiene vivo su interés en Cody Gakpo, de Liverpool, mientras estudia más refuerzos ofensivos. Hasta que esas operaciones se concreten, la salida de Grealish se mueve en un equilibrio delicado.
Pese a todo, Sunderland insiste. El club inglés ve en Grealish un salto inmediato de calidad y una pieza capaz de marcar diferencias desde el primer día, ya sea a préstamo o en propiedad. El jugador, de momento, ha tenido un papel secundario en este arranque de curso: ha salido desde el banquillo tanto en la derrota de la Community Shield ante Arsenal como en el debut liguero frente a Bournemouth. Un rol reducido que alimenta las dudas sobre su continuidad a las órdenes de Maresca.
Paixao, Catamo y un plan claro para las bandas
La apuesta de Sunderland por las bandas no se limita a Grealish. El club también trabaja intensamente en la llegada de Igor Paixao desde Marseille. El conjunto dirigido por Régis Le Bris ya ha presentado una oferta formal por el extremo brasileño esta misma semana, después de varias conversaciones. Leeds intentó ficharlo el verano pasado, pero el jugador eligió entonces el proyecto del club francés.
Ahora el contexto ha cambiado. Marseille necesita hacer caja y Sunderland ha situado la posición de extremo como prioridad absoluta de mercado. Las conversaciones siguen abiertas y el interés es firme.
El nombre de Geny Catamo también está sobre la mesa. Sunderland lleva semanas negociando con Sporting Lisbon por el internacional mozambiqueño. No es una operación sencilla: el jugador tiene una cláusula de rescisión de 51,4 millones de libras en el club portugués, una cifra que marca claramente el terreno de la negociación y obliga a buscar fórmulas creativas si se quiere avanzar.
El mensaje deportivo, sin embargo, es nítido: Sunderland quiere dinamita por fuera y está dispuesto a agitar el mercado hasta el último día para conseguirla.
Un verano agitado en el Stadium of Light
La ventana de fichajes está dejando un Sunderland muy distinto. El club ha invertido fuerte en algunos perfiles clave. Han llegado Dayann Methalie desde Toulouse por 25,7 millones de libras y Jules Ahoka desde Royal Antwerp por 8 millones, dos apuestas importantes para apuntalar el bloque. También se han incorporado Thomas Meunier, procedente de Lille, y los jóvenes Ethan Berry (desde Crystal Palace) y Adam Nelson (desde Glentoran), todos ellos a coste cero.
En el capítulo de salidas, el club también ha movido piezas de peso. Eleizer Mayenda se ha marchado a Rennes por 22 millones y Anthony Patterson ha puesto rumbo a Wrexham por 10 millones. A ellos se suman varias operaciones por cantidades no reveladas: Ahmed Abdullahi a Eyupspor, Harrison Jones a Peterborough, Zak Johnson a York, Nazariy Rusyn a Karpaty Lviv, Timothee Pembele a Le Havre. Además, Dennis Cirkin se ha unido a QPR libre, mientras que Oliver Bainbridge y Tom Lavery han firmado con Boreham Wood y Gateshead, respectivamente, también como agentes libres.
Dan Neil ha salido rumbo a Rangers sin coste de traspaso, y el club ha cerrado cesiones para Milan Aleksic a Partizan Belgrade y Matty Young a Huddersfield. Bertrand Traore y Niall Huggins han sido liberados tras finalizar contrato.
Un vestuario que se reconfigura casi línea por línea. Un proyecto que busca velocidad, amplitud y desequilibrio en los costados.
La gran cuestión ahora es clara: ¿acabará Jack Grealish vistiendo de rojiblanco para liderar esa nueva banda de Sunderland o aguantará City la tentación en plena escasez de extremos?





