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Sevilla cae 1-3 ante Atlético Madrid en La Liga 2026

En el Ramón Sánchez Pizjuán, la noche dejó un marcador contundente y muchas pistas sobre la fisonomía de ambos proyectos. Sevilla cayó 1-3 ante Atletico Madrid en la jornada 3 de La Liga 2026, un resultado que contrasta con la inercia previa de los hispalenses y que consolida a los de Diego Simeone en la parte alta.

Tras tres partidos, Sevilla marcha 5.º con 6 puntos, balance total de 2 victorias y 1 derrota, 6 goles a favor y 5 en contra: una diferencia de goles total de +1. En casa, el cuadro de Luis Garcia Plaza muestra ya su doble cara: 2 partidos, 1 triunfo y 1 derrota, 3 tantos a favor y 4 encajados. En total, el equipo promedia 2.0 goles a favor y 1.7 en contra por encuentro, pero el dato en el Sánchez Pizjuán es más preocupante: 1.5 goles anotados por partido en casa frente a 2.0 recibidos. Un desequilibrio que el duelo ante Atletico Madrid dejó al desnudo.

Enfrente, el conjunto de Simeone se marcha de Nervión instalado en la 2.ª plaza con 7 puntos, invicto tras 3 jornadas: 2 victorias, 1 empate, 7 goles a favor y 3 en contra, para una diferencia de goles total de +4. Sobre sus viajes, Atletico Madrid ha disputado 1 encuentro lejos de casa en este arranque liguero, con pleno de victoria, 3 goles a favor y solo 1 en contra; mantiene además una media total de 2.3 goles anotados y 1.0 encajado por partido, cifras que hablan de un equipo agresivo arriba y razonablemente sólido atrás.

Formaciones

El dibujo inicial ya anticipaba el choque de estilos. Sevilla se mantuvo fiel a su 4-2-3-1, sistema que ha utilizado en sus 3 alineaciones de esta temporada, con O. Vlachodimos bajo palos y una zaga formada por J. Iglesias, Castrin, K. Salas y G. Suazo. Por delante, el doble pivote L. Agoume–J. Guridi, con una línea de tres mediapuntas —M. Sierra, Peque y J. Diaz— detrás del punta R. Ure. Una estructura pensada para mandar con balón, pero que exige mucha precisión en la presión tras pérdida y en los ajustes defensivos laterales.

Atletico Madrid respondió con un 4-4-2 muy reconocible, aunque con matices modernos. J. Oblak defendió la portería, protegido por una línea de cuatro con M. Llorente y A. Grimaldo en los costados, y M. Pubill junto a D. Hancko en el eje. En banda, G. Simeone y A. Lookman aportaron trabajo y profundidad, mientras que el doble pivote P. Barrios–M. Hjulmand dio equilibrio y salida limpia. Arriba, Lee Kang-In y Álex Baena, listados como delanteros en esta ocasión, formaron una pareja de enorme movilidad, más cercana a dos mediapuntas agresivos que a un dúo clásico de referencia.

Ausencias y Disciplinas

Las ausencias también pesaron en la pizarra. Sevilla no pudo contar con R. Vargas, fuera por negociaciones de traspaso, lo que limitó una alternativa ofensiva desde la segunda línea. Simeone, por su parte, afrontó el viaje sin J. Alvarez (motivos personales), ni el sancionado Robin Le Normand, además de T. Lemar y O. Vargas por decisión técnica y A. Sorloth por lesión muscular. La baja de Le Normand, expulsado previamente, obligó a consolidar a M. Pubill y D. Hancko como pareja de centrales, algo que, a la vista del resultado, funcionó.

En el plano disciplinario, los datos de temporada ya dibujan tendencias claras. Sevilla es un equipo de contactos intensos y finales agitados: el 27.27% de sus amarillas llega entre el 76’ y el 90’, y otro 27.27% entre el 91’ y el 105’. Además, ha visto una roja en el tramo 76’-90’, reflejo de un equipo que no levanta el pie aunque el partido se rompa. Atletico Madrid reparte más sus tarjetas, pero concentra un 28.57% de sus amarillas entre el 46’ y el 60’ y otro 28.57% entre el 91’ y el 105’, con una expulsión también en el 76’-90’. Son dos conjuntos que viven al límite en los últimos minutos, algo que en un duelo directo se traduce en segundas jugadas, faltas tácticas y balón parado cargado de tensión.

Protagonistas del Duelo

En cuanto a los protagonistas, el duelo ofrecía un “cazador contra escudo” muy claro: Álex Baena llegaba como uno de los máximos anotadores de la competición con 3 goles y 1 asistencia en 3 apariciones, apoyado por una producción eficiente (4 disparos totales, 3 a puerta) y 7 pases clave. Su lectura entre líneas, partiendo desde la segunda punta, atacó precisamente la zona de responsabilidad de J. Guridi y L. Agoume, obligados a decidir entre saltar al poseedor o proteger la espalda de K. Salas y Castrin.

Al mismo tiempo, Lee Kang-In se presentó como el otro filo rojiblanco: 1 gol, 1 asistencia, 5 disparos y 4 pases clave, con una precisión del 88% en el pase y 5 regates completados de 9 intentos. Su capacidad para recibir entre líneas y girarse castigó a un Sevilla que, en casa, ya había mostrado fragilidad: 4 goles encajados en 2 partidos, una media de 2.0 por encuentro en su estadio.

En el “motor” del equipo, Sevilla apoyó buena parte de su identidad en J. Guridi, que en el global del curso suma 3 titularidades, 182 minutos, 1 gol y un 87% de precisión en el pase. Sin embargo, su perfil de volante mixto, con solo 2 entradas registradas y 22 duelos totales ganados en apenas 4 ocasiones, sufre cuando el rival acumula calidad técnica entre líneas como la que ofrece el doble foco Baena–Lee. A su lado, L. Agoume debía aportar piernas y coberturas, pero el equipo volvió a quedar largo cuando perdía el balón.

Detrás, G. Suazo representa bien la agresividad defensiva sevillista: 36 duelos totales con 17 ganados, 5 entradas y 3 interceptaciones en lo que va de liga. Sin embargo, sus 9 faltas cometidas y 2 amarillas hablan de un lateral que vive en el filo, algo que Atletico Madrid supo explotar cargando su banda con las apariciones interiores de Lookman y las subidas de A. Grimaldo.

Defensores Rojiblancos

En el otro lado del tablero, el “escudo” rojiblanco tuvo varios nombres propios. M. Llorente, actuando esta vez como lateral derecho, acumula 105 pases con un 94% de acierto, 5 entradas, 4 bloqueos y 4 interceptaciones en la temporada. Su lectura defensiva, sumada a su capacidad para salir limpio, fue clave para contener a Peque y las diagonales de J. Diaz desde la izquierda. Además, G. Simeone, más allá de su aportación ofensiva (1 gol, 1 asistencia), se ha convertido en un primer defensor feroz: 8 entradas, 1 disparo bloqueado y 4 interceptaciones en 37 duelos totales, de los que ha ganado 18. Un delantero que trabaja como un mediocentro defensivo en la presión alta.

En el frente sevillista, la figura de Isaac Romero —aunque esta vez partiera desde el banquillo— sigue siendo central en el relato de la temporada: 1 gol, 1 asistencia, 3 disparos y 26 duelos totales con 10 ganados. Es un atacante que vive del choque, pero sus 3 amarillas en 3 partidos y 5 faltas cometidas reflejan también el coste disciplinario de su energía. En un contexto donde Sevilla ya concentra muchas tarjetas en los tramos finales, su entrada en segundas partes suele elevar el voltaje del partido.

Desde la perspectiva estadística y táctica, el pronóstico previo a un duelo así apuntaba a un partido abierto. Sevilla llegaba sin partidos sin marcar (ha anotado en los 3 encuentros, sin fallar en ninguno), con 6 goles totales y una media de 2.0 tantos a favor, apoyado además en una eficacia plena desde el punto de penalti: 2 penaltis totales, 2 convertidos, sin fallos. Atletico Madrid, por su parte, también había visto puerta en todos sus choques, con 7 goles y ninguna derrota. El choque entre un Sevilla que no sabe cerrar su área en casa (4 goles encajados como local) y un Atletico Madrid que promedia 3.0 goles a favor en sus viajes dibujaba un escenario propicio para que el talento de Baena y Lee Kang-In inclinara la balanza.

El 1-3 final no solo confirma esa lectura, sino que refuerza la narrativa de dos proyectos en fases distintas. Sevilla mantiene un potencial ofensivo evidente, pero su 4-2-3-1 exige una mayor protección de los centrales y un control emocional de los tramos finales, donde su acumulación de amarillas y la roja ya vista esta temporada son un aviso. Atletico Madrid, en cambio, se muestra como un bloque más redondo: un 4-4-2 capaz de mutar hacia un 4-2-3-1 en fase ofensiva, con un “cazador” como Álex Baena en estado de gracia y un “escudo” colectivo que, de momento, solo ha permitido 3 goles en 3 partidos.

Siguiendo la lógica de producción ofensiva y solidez defensiva mostrada en este arranque, la proyección estadística favorece claramente a los rojiblancos en la pelea por la zona alta, mientras que Sevilla, pese a su 5.º puesto actual y su diferencia de goles positiva, deberá ajustar su estructura defensiva en casa si quiere que noches como esta queden como una excepción y no como un patrón de la temporada.