Ruggeri se une a Aston Villa con ambición y entusiasmo
Aston Villa ya tiene a su nuevo lateral izquierdo. Ruggeri, 24 años, llega desde el Atlético de Madrid y no esconde el orgullo por dar el salto a la Premier League y ponerse a las órdenes de Unai Emery.
“Estoy muy feliz de estar aquí. Es muy emocionante para mí formar parte de este club; no puedo esperar para conocer a mis nuevos compañeros y empezar esta aventura”, confesó en los canales oficiales del club. No es una frase hecha: el italiano viene de encadenar dos temporadas de altísimo nivel y de consolidarse en la élite europea.
De Atalanta al Atlético… y ahora Villa Park
Su trayectoria ha sido un ascenso a toda velocidad. Forjado en Atalanta, donde explotó como lateral de recorrido, Ruggeri firmó la pasada temporada un contrato de cinco años con Atlético de Madrid. En el club rojiblanco acumuló 47 partidos en todas las competiciones, con siete asistencias, antes de completar este verano su traspaso a Aston Villa.
Su bagaje europeo no es menor. Entre Atalanta y Atlético, el defensor ya suma 23 encuentros de Champions League, con tres pases de gol. Experiencia, colmillo y un perfil táctico que encaja como un guante en el libreto de Emery: puede actuar como lateral clásico o como carrilero largo en una línea de cinco en el medio. Una pieza que abre variantes y matices en la pizarra.
Ruggeri lo tiene claro: no viene a probar suerte, viene a consolidarse. “Me encantó el proyecto del equipo. Sé que es una liga enorme, con grandes expectativas, y viendo los resultados recientes no tuve ninguna duda en decir que sí y formar parte de este club”, explicó.
Fascinado por la intensidad de Emery
El italiano llevaba tiempo con el radar puesto en Aston Villa. No llegó a ciegas. “He visto muchos partidos de Aston Villa y me impresionó mucho la intensidad que quiere el entrenador, la calidad del fútbol que exige. Por eso no tuve dudas en venir aquí para empezar a defender estos colores”, subrayó.
Esa palabra, intensidad, no es casual. El Villa de Emery se ha acostumbrado a competir al límite, con una propuesta agresiva, vertical y muy trabajada tácticamente. Ruggeri encaja en ese molde: lateral potente, fiable atrás y con criterio para sumar en campo rival.
La ambición también está clara. “La temporada pasada fue importante para mí, y espero hacerlo igual de bien con Aston Villa y luego ganar un trofeo con este club”, apuntó. No se conforma con adaptarse; apunta a títulos.
Campeón en Europa, pendiente de la Azzurra
Pese a su rendimiento, Ruggeri aún no ha debutado con la selección absoluta de Italia. Ha entrado en varias convocatorias, ha estado en la órbita de la Azzurra, pero sigue esperando su primera internacionalidad. El movimiento hacia la Premier tiene también una lectura estratégica: un escaparate más grande, más foco, más opciones de convencer al cuerpo técnico italiano.
Argumentos no le faltan. En su currículum ya figura la conquista de la Europa League 2023-24 con Atalanta y una final de Copa del Rey disputada con Atlético de Madrid la pasada campaña. Un defensor que ya sabe lo que es jugar con presión, con eliminatorias a vida o muerte y con estadios encendidos.
En su formación, Ruggeri bebió de los grandes. “De niño me gustaba mucho Paolo Maldini como lateral izquierdo, pero con los años no tuve un jugador específico en el que fijarme. Él fue el que miraba cuando era pequeño”, admitió. Un referente mayúsculo para un futbolista que ahora busca escribir su propio capítulo.
Villa Park le espera
El debut puede llegar muy pronto. Aston Villa recibe este fin de semana a Brighton and Hove Albion y después se mide a Arsenal en un choque de alto voltaje. El calendario no da tregua, pero Ruggeri no parece intimidado.
Ya se ha puesto a estudiar su nuevo hogar. “Vi muchos vídeos y fotos del estadio, y no puedo esperar para jugar allí, porque vi que los aficionados son increíbles. No puedo esperar para conocer la atmósfera”, aseguró. La frase retrata bien su estado de ánimo: expectante, impaciente, con ganas de sentir Villa Park rugiendo a su espalda.
El club llega lanzado, impulsado por sus recientes éxitos europeos y su crecimiento doméstico. El vestuario rezuma confianza. En ese contexto, la llegada de un lateral joven, con kilómetros en Champions y hambre de selección, encaja con el plan de Emery: elevar el techo competitivo sin perder ni un gramo de ambición.
Ruggeri ya ha elegido su escenario. Ahora le toca demostrar si está listo para que la Premier, y quizá la Azzurra, giren la cabeza hacia él.






