ligahoy full logo

Rúben Dias, nuevo capitán del Manchester City en reconstrucción

Rúben Dias, nuevo capitán de un Manchester City en plena reconstrucción, no se anda con rodeos: los fichajes del verano han llegado “desesperados por ganar” y el vestuario se ha entregado a la idea de Enzo Maresca.

El club ha firmado una ventana de traspasos histórica en la Premier League, con un gasto récord de 458 millones de libras. El centro del campo se ha rehecho con la llegada de Enzo Fernández, Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi, símbolo de una nueva era que empieza a tomar forma en el Etihad.

Pero el precio del cambio ha sido alto. Más de 300 millones recuperados en ventas y, sobre todo, la marcha de peso pesado tras peso pesado: el ganador del Balón de Oro 2024 Rodri, el excapitán Bernardo Silva, el internacional inglés John Stones. Un vestuario campeón, desmembrado en cuestión de semanas.

En medio de ese terremoto, Dias se ha convertido en el eje. Llegó en 2020 procedente de Benfica por 65 millones y desde entonces ha sido parte del grupo de liderazgo. Ahora lleva el brazalete, pero asegura que su esencia no se toca.

«En cuanto al rol que tengo, se trata de intentar ser la mejor versión de ti mismo, y en ese sentido nada ha cambiado», explicó en una entrevista con Football Interview.

Lo que sí ha cambiado es el paisaje que le rodea: «Se han ido muchísimas personas y muchísimos ganadores, y ahora han llegado nuevos con mucha ambición, gente desesperada por ganar, y eso es lo que hace que el club siga avanzando».

Ese choque generacional, cree el portugués, es precisamente la fuerza de este nuevo City. «Otros, Enzo incluido, que han estado aquí y han ganado tanto aquí, pueden señalar muy claramente el camino de cómo hacerlo y las cosas que son más importantes e indiscutibles», subrayó. A eso se suma la ambición de los que se quedan, los que se niegan a bajarse del tren del éxito: «Nosotros, los que estamos aquí y queremos seguir aquí y seguir ganando. Ellos llegan llenos de ambición y con todos los sueños del mundo. La mezcla de todo eso hace que funcione».

De Guardiola a Maresca: mismo escenario, otra voz

El cambio no se limita al césped. En el banquillo también se ha cerrado un capítulo gigantesco. Pep Guardiola se marchó al final de la pasada temporada tras una década en el cargo, dejando un vacío tan grande como su legado. Enzo Maresca, su antiguo asistente en el Etihad, es el encargado de ocupar ese espacio.

El italiano llega tras sus etapas en Leicester City y Chelsea, pero sobre todo con un conocimiento profundo de la “casa” que ahora dirige. Para Dias, esa familiaridad ha sido clave en un momento delicado. Reconoció que la salida de Guardiola no fue «un momento fácil para el club», y definió a Maresca como la «persona perfecta para el puesto» precisamente porque «conocía la casa tan bien».

El arranque de la era Maresca, de momento, no admite peros: cuatro victorias en cuatro partidos entre Premier League y Champions League. Pleno de puntos, sensación de continuidad competitiva, y ahora un primer examen de altura: visita a Manchester United este domingo (16:30 BST). Un clásico que, aunque llegue pronto, ya medirá el pulso de este nuevo City.

Preguntado por las diferencias respecto al modelo de Guardiola, Dias no entró en grandes discursos, pero sí dejó pinceladas: «Obviamente hay muchas cosas, desde las sesiones de entrenamiento hasta algunos detalles sobre la forma en que presionamos, detalles sobre la manera en que defendemos, que hacen que todo esto sea la idea de Enzo». Lo importante, insiste, es que el grupo ha conectado con el plan: «Siento que todo tiene mucho sentido. Todos están comprando la idea. Todos están emocionados y hay mucha alegría en los entrenamientos, lo cual es enormemente importante».

Uno de los últimos supervivientes

La velocidad del cambio en el City ha dejado un dato llamativo: con 29 años, Rúben Dias ya es uno de los veteranos del vestuario. Ha superado los 250 partidos con la camiseta celeste y acumula un palmarés que impresiona: cuatro títulos de Premier League, una Champions League y dos FA Cups.

De aquella plantilla que firmó el triplete en 2023 solo quedan cuatro nombres: Erling Haaland, Phil Foden, Rico Lewis y el propio Dias. El resto se ha ido diluyendo entre ventas, ciclos cerrados y nuevas apuestas de mercado.

El central, sin embargo, decidió atarse al club a largo plazo. El verano pasado firmó una ampliación de contrato hasta 2029, con opción de un año adicional. No lo hizo por nostalgia, sino por hambre. «Tengo 29 años, voy a cumplir 30 el año que viene, pero estoy ilusionado con todo esto, con todo lo que pasa en el club, el nuevo entrenador, los nuevos jugadores, el nuevo reto, los chicos con los que estaba tan cerca y que se han ido», confesó.

No se lamenta por las despedidas; las abraza como parte del oficio. «Es el círculo de la vida, se puede llamar así, y es simplemente como son las cosas. Estoy agradecido por todo: agradecido por los recuerdos que tengo con todos los que se fueron y emocionado por los recuerdos que voy a crear con los que acaban de llegar».

Su ambición, asegura, no se ha erosionado ni un milímetro con los títulos. Al contrario. «Sigo siendo muy ambicioso. Tomé la decisión de estar a este nivel porque siento que he ganado mucho, pero quizá la que sería mi mayor recompensa sería estar aquí tantos años jugando a este nivel y tener la consistencia de ser ambicioso durante tanto tiempo».

Luego, casi como si buscara una sola palabra para resumir este nuevo capítulo, la encuentra sin dudar: «Estoy ilusionado. Creo que ilusionado es la palabra».

En un City que cambia de caras, de voces y de jerarquías, la suya se alza ahora como una de las referencias absolutas. El derbi de Manchester dirá cuánto pesa ese brazalete en el brazo de Rúben Dias y hasta dónde puede llegar esta versión remozada del campeón.