Rodri se prepara para el duelo ante Rayo Vallecano
El Barcelona afinó este sábado los últimos detalles antes del partido del lunes ante Rayo Vallecano en el Spotify Camp Nou, tercera jornada de la Liga 2026-27. El equipo trabajó en bloque. Rodri, no.
El centrocampista siguió un plan específico, alejado del resto del grupo. Según informó el diario español Sport, el internacional español combinó trabajo de gimnasio con ejercicios individualizados, sin participar en la sesión colectiva.
Su caso no inquieta a nadie en el club. Al contrario. Rodri dejó una gran carta de presentación en su debut frente al Athletic Bilbao, pero desde su llegada se le está dosificando al milímetro. Apenas ha podido encadenar unas pocas sesiones con el grupo y el área médica y de fisioterapia ha optado por una gestión progresiva de cargas hasta que recupere por completo el ritmo de competición.
No hay alarmas. Solo planificación. En el Barça dan por hecho que está en condiciones de entrar en los planes de Hansi Flick y de tener peso en su proyecto. Pero el contexto manda: el jugador regresó de sus vacaciones hace apenas unos días, después de liderar a España hasta el título mundial. Nadie quiere correr.
La idea es clara: Rodri estará disponible para Flick ante el Rayo, aunque su titularidad se antoja prematura. El club pretende que su regreso sea escalonado, sin saltarse pasos.
Flick, con casi todo… y Livaković suma rodaje
La sesión arrancó a las 9:30 de la mañana en el campo Tito Vilanova de la Ciutat Esportiva Joan Gamper. Flick pudo contar con todos los futbolistas del primer equipo que están en condiciones de trabajar con normalidad.
Entre ellos, una cara nueva que ya empieza a hacerse rutina: Dominik Livaković. El guardameta croata completó su segundo entrenamiento como jugador del Barcelona, integrándose poco a poco en la dinámica azulgrana.
No todos pudieron estar. Gavi volvió a ser la gran ausencia, acompañado en la lista de bajas de larga duración por Frenkie de Jong y Roony Bardghji. Tres nombres importantes fuera de combate en un inicio de curso que no da tregua y que obliga al Barça a hilar fino con cada minuto de sus piezas clave, empezando por Rodri.






