Decisión del Barça sobre Hamza Abdelkarim: futuro en el club
El Barça ya ha tomado una decisión con Hamza Abdelkarim. No hay giros inesperados ni cambios de plan: el joven delantero egipcio seguirá exactamente la hoja de ruta diseñada para él desde el primer día.
Según informó el diario Sport, en el club la confianza en el atacante de 18 años es total, pese a que aún no ha disputado ni un solo minuto en las dos primeras jornadas de LaLiga. Ni el cuerpo técnico ni la dirección deportiva dudan de su papel en el proyecto.
Hamza cerró el verano como máximo goleador del equipo en la pretemporada, un aviso claro de su potencial. Hansi Flick le mantiene en alta consideración y lo ve como una opción interesante desde el banquillo para el ataque del primer equipo, un recurso capaz de cambiar partidos cuando el encuentro se atasca.
En el apartado físico, el salto es evidente. Ya era un ‘9’ puro, con envergadura y presencia, pero el trabajo específico que ha seguido en los últimos meses se nota en el desarrollo de tren superior e inferior. Más potencia, más duelos ganados, más capacidad para aguantar el contacto. Un perfil que encaja con la exigencia del fútbol de élite.
Su paso por la selección absoluta de Egipto en el último Mundial también ha pesado en esta evolución. Entró en los minutos finales de la mayoría de los partidos y esa exposición al máximo nivel aceleró su madurez competitiva. Hoy Flick tiene a su disposición a un jugador preparado para responder en escenarios grandes, aunque en el club insisten en que todavía le quedan fases importantes de crecimiento.
La idea, desvelada por Sport, es clara: Hamza seguirá vinculado principalmente a Barcelona Atlètic, donde está inscrito con el dorsal 29 desde el inicio de la temporada. Esa inscripción no es un detalle menor, sino una pieza clave del plan: garantizarle ritmo de competición siempre que no tenga participación con el primer equipo.
En los despachos asumen que sus minutos con Flick fluctuarán a lo largo del curso. Habrá rachas con protagonismo y otras de espera. Para cubrir esos valles, la solución pasa por el filial de Juliano Belletti, considerado el contexto ideal para que el delantero mantenga la chispa, sume partidos y continúe puliendo su juego sin frenar su progresión.
En paralelo, el club ya se ha puesto manos a la obra con otro frente decisivo: la renovación de su contrato. El mensaje es nítido. No solo cuentan con él para el presente inmediato; quieren blindar a un delantero al que ven, a medio plazo, peleando por un sitio fijo en el ataque del Camp Nou.





