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Paul Scholes advierte sobre el caso Cunha en el United

Paul Scholes no se anduvo con rodeos. El histórico centrocampista de Manchester United lanzó una advertencia clara a Michael Carrick: Matheus Cunha puede convertirse en un problema serio si el técnico no encuentra rápido cómo encajarlo.

El empate del domingo ante Everton dejó muchas dudas y varios señalados, pero uno por encima del resto: Cunha.

Su actuación fue un catálogo de errores. Pases pasados de fuerza, controles pesados, desajustes constantes en la posición y ocasiones claras desperdiciadas. Nada le salió bien. Y lo más preocupante: no pareció tener un papel definido dentro del sistema.

La temporada pasada, Carrick lo utilizó sobre todo arrancando desde la izquierda del ataque. Ahí, con espacio para conducir y diagonales hacia dentro, el brasileño mostró chispa, confianza y personalidad en su primer curso en Old Trafford.

Ahora el escenario ha cambiado. El regreso de Marcus Rashford ha movido el tablero.

Un rol difuso para Cunha

Carrick prioriza a Rashford abierto en banda, así que Cunha ha sido desplazado al frente del ataque. A veces como falso nueve, otras cayendo a la mediapunta cuando Bruno Fernandes se adelanta y ocupa la referencia ofensiva.

El resultado es un futbolista desorientado. Cunha se ve perdido, lejos de la inspiración y la seguridad que desprendía meses atrás. Se puede apelar al contexto: inicio de temporada, ritmo competitivo aún en construcción, necesidad de minutos para afinar. Pero Scholes no mira tanto al físico como al diseño del equipo.

En el podcast The Good, The Bad And The Football, el exinternacional inglés fue directo: es “muy difícil” ver a un Manchester United sin un delantero centro claro. Y ahí apuntó al corazón del problema.

“No sé realmente qué es Cunha, si es un 10 o un jugador de banda”, señaló Scholes. Y remató: “Lo que está claro es que no es un 9. Y ver al United sin un 9 es un sufrimiento”.

El diagnóstico es tan sencillo como demoledor: Carrick está forzando una pieza que no encaja en ese hueco.

La entrada de Sesko cambia el aire

La comparación llegó sola. Cuando Benjamin Sesko saltó al césped del Hill Dickinson Stadium, la estructura del equipo cobró sentido inmediato.

El esloveno ofreció lo que Scholes reclamaba: presencia de área, referencia fija, amenaza constante en los centros laterales. No necesitó demasiado tiempo para dejar su sello. Se elevó por encima de todos y cabeceó a la red un centro magnífico de Luke Shaw, devolviendo momentáneamente la ventaja a United.

La jugada fue casi un recordatorio táctico: con un nueve natural, el equipo sabe a quién buscar, cómo atacar y dónde cargar el área.

El golpe final, eso sí, lo dio Ainsley Maitland-Niles, con un derechazo en el tiempo añadido que silenció a los aficionados visitantes y borró el efecto del tanto de Sesko. Un mazazo que no solo duele por el resultado, sino porque acentúa la sensación de equipo inacabado.

El dilema de Carrick antes de la Champions

Entre el bajo rendimiento de Cunha en una posición que no es la suya y la buena entrada de Sesko, el dilema de Carrick es evidente. Mantener la apuesta por el brasileño como falso nueve, con todo lo que eso implica para la fluidez del ataque, o dar galones al esloveno como delantero centro y recolocar a Cunha donde se sintió más cómodo el curso pasado.

Scholes ya ha marcado su postura: para él, este United necesita un 9 definido. La grada también empieza a impacientarse.

El jueves llega el estreno en la Champions League ante Sabah. Un escenario que no permite experimentos eternos ni dudas prolongadas. La próxima hoja de alineación de Carrick dirá mucho sobre qué tipo de equipo quiere construir… y sobre cuánto margen de maniobra le queda a Matheus Cunha en este nuevo mapa táctico.