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Newcastle avanza en la EFL Cup tras remontada ante West Brom

Newcastle United necesitaba una reacción inmediata tras el tropiezo del fin de semana en la Premier League. La encontró a base de sufrimiento, goles y carácter: 3-2 ante West Brom, equipo de Championship, para meterse en la tercera ronda de la EFL Cup. No fue un paseo. Fue un examen de nervios. Y lo superaron.

El premio: un cruce ante Millwall en la siguiente ronda. La advertencia: este equipo aún está lejos de ser fiable.

Un estreno de era con fichajes y goles

St James’ Park respiraba ilusión incluso antes de que rodara el balón. La presentación de Nico Gonzalez, fichado por 50 millones de libras desde Manchester City, encendió a la grada. Nuevo proyecto, nuevo líder en el banquillo, nuevas caras sobre el césped. El ambiente era de inicio de era.

La energía se trasladó rápido al juego. Otro recién llegado, Bazoumana Toure, necesitó poco tiempo para justificar su fichaje: inauguró su cuenta goleadora con el primer tanto del partido, desatando la euforia en las gradas. Un golpe directo a las dudas que había dejado el debut liguero.

Pero el duelo no se cerró ahí. West Brom apretó, respondió y obligó a Newcastle a remar de nuevo. El equipo de Matthias Jaissle mostró destellos de ese fútbol ofensivo y atrevido que el técnico quiere imponer, pero también dejó ver grietas ya conocidas: problemas para sostener ventajas y para controlar los tiempos del partido.

Harvey Barnes cambia el guion

El punto de inflexión llegó en el descanso. Harvey Barnes saltó al campo tras el intermedio y cambió la noche. El atacante firmó dos goles en la segunda parte, completó la remontada y aseguró el billete a la tercera ronda. Un suplente que actuó como titular encubierto y que, de paso, lanzó un mensaje claro al nuevo entrenador.

Barnes no solo marcó; inclinó el campo. Cada vez que recibió, la defensa de West Brom reculó un paso más. Su impacto confirmó una idea que sobrevuela el vestuario: este Newcastle tiene talento de sobra arriba para hacer daño a cualquiera, pero necesita encontrar equilibrio y constancia.

Jaissle, recién aterrizado y ya bajo la lupa, sabe que el equipo todavía está en construcción. El alemán ha destacado el apoyo de la grada y quiere devolverlo con un fútbol agresivo, valiente, que conecte con la identidad que el club pretende consolidar tras el 12.º puesto del curso pasado y la salida de Eddie Howe. La remontada en la copa encaja con ese discurso. Los datos, no tanto.

Datos que preocupan antes de Tottenham

El calendario no espera. El sábado llega una prueba de fuego: visita a Tottenham Hotspur. Y las cifras dibujan un doble filo.

Desde el inicio de la temporada 2025/26, Newcastle ha dejado escapar 29 puntos desde posiciones de ventaja, más que cualquier otro equipo de la Premier League. Una estadística demoledora que explica por sí sola por qué el club decidió cambiar de proyecto en el banquillo. La película se repite: golpean primero, pero no siempre saben cerrar los partidos.

Lejos de casa, el panorama tampoco es alentador: solo cuatro victorias en sus últimos 22 encuentros ligueros como visitante. Para un equipo que aspira a algo más que a la zona media, es una losa pesada.

Y, sin embargo, la historia reciente ofrece un rayo de luz. Newcastle ha ganado 13 partidos de Premier League a domicilio ante Tottenham, más que frente a cualquier otro rival. Tres triunfos en sus últimas cuatro visitas al norte de Londres sostienen la idea de que este escenario, por extraño que parezca, les sienta bien. Un campo hostil para muchos, un lugar familiar para las grandes noches de las Urracas.

El once que se perfila para Londres

Tras el mazazo del empate encajado en el último minuto ante Liverpool en la primera jornada, Jaissle se plantea ajustes, pero no una revolución total.

Lukas Hornicek apunta a mantener la titularidad bajo palos. En defensa, Amar Dedic tendrá otra oportunidad para afianzar automatismos con el resto de la línea: Malick Thiaw, Sven Botman y Lewis Hall. Una zaga joven, física, con margen de crecimiento, pero todavía en fase de ensamblaje.

En el centro del campo, todo indica que Nico Gonzalez estará por fin “desabrochado” y listo para debutar. El ex de Manchester City podría compartir la sala de máquinas con el canterano Lewis Miley, símbolo de la apuesta por la juventud que impulsa este nuevo Newcastle.

Por delante, Anthony Elanga se ha ganado continuar tras abrir el marcador ante Liverpool. Su velocidad y agresividad encajan con la idea de Jaissle. A su lado, Yoane Wissa y Harvey Barnes completan un tridente cargado de movilidad y gol. Con Barnes en estado de gracia tras su doblete en la copa, dejarlo fuera parece imposible.

En punta, Nick Woltemade se perfila para su primera titularidad de una temporada que puede marcar su futuro. Viene de firmar 16 goles y asistencias en todas las competiciones el curso pasado. Ahora le toca demostrar si puede ser la referencia ofensiva en un equipo que quiere mirar hacia arriba.

Newcastle ya ha dado el primer paso en la EFL Cup, aunque tambaleándose. La pregunta es si ese mismo equipo, aún inestable pero peligroso, será capaz de romper sus viejos hábitos cuando el balón ruede en el norte de Londres.

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