Merson advierte sobre el futuro del Tottenham tras empate
El empate sin goles del Tottenham ante Nottingham Forest dejó más ruido fuera del césped que dentro. No hubo tiros a puerta, no hubo gol y la espera por el primer tanto en esta Premier League continúa. Pero lo que realmente ha encendido las luces rojas son las palabras de Roberto De Zerbi después del partido.
Un punto… y muchas dudas
Para Merson, el Tottenham salió vivo de Nottingham casi por detalles: “Pensé que el Spurs fue afortunado contra Nottingham Forest; si Neco Williams hubiera sido un poco más valiente, entonces Forest gana”. No vio un dominio claro del equipo de De Zerbi ni una avalancha de ocasiones que justificara el rapapolvo posterior.
El dato es demoledor: ni un solo disparo a puerta. Pero el exinternacional inglés no compra la idea de que los atacantes fueran un desastre absoluto. “No tuvieron 20 ocasiones. No es como si el portero de Nottingham Forest hubiera sido el mejor del partido. Yo no vi eso en absoluto”, apunta.
“Eso se dice en el vestuario”
De Zerbi, en rueda de prensa, fue claro con sus delanteros: “En el último tercio tenemos que mejorar. Tenemos que tomar mejores decisiones. Tenemos que mantener más la calma cuando estamos muy cerca de hacer algo importante”.
Puso ejemplos concretos: la ocasión de Omar Marmoush, con Andy Robertson doblando por fuera y Mohammed Kudus libre en el segundo palo; los centros pasados de Mathys Tel y Savio; la acción en la que Pedro Porro encuentra a Mateus Fernandes, completamente solo para atacar el espacio, pero el balón termina en un remate de cabeza de Dominic Solanke.
Merson no discute que el técnico tenga derecho a exigir más. Lo que cuestiona es el escaparate elegido.
“Tuvo un tirón de orejas para sus delanteros después del partido. También cargó contra el cuerpo médico por dictar sus sustituciones. Eso se dice en el vestuario; no salgas fuera a decirlo. Tienes que mantenerlo dentro del club”, advierte. Y remata: “Eso me preocuparía como aficionado del Spurs. De Zerbi tiende a tener conflictos con la gente”.
El choque con el cuerpo médico, en el punto de mira
El otro frente que abrió De Zerbi fue aún más delicado. El italiano confesó que no estaba “contento” porque el cuerpo médico le había insistido en que Savio y Destiny Udogie solo podían jugar 60 minutos, lo que le obligó a sustituirlos y, según él, frenó el impulso del equipo.
“El segundo tiempo, lo siento porque el cuerpo médico empujó para cambiar a Savinho y Udogie después de 60 minutos”, explicó. Reconoció que Kudus y Robertson “jugaron muy bien”, pero dejó claro que dos cambios en ese momento “no fueron tan buenos” para el plan del partido. Habló de pérdida de “equilibrio” y “conexión”.
Al mismo tiempo, subrayó que no puede arriesgar una recaída: Savio y Destiny son “cruciales” para su proyecto y todavía no están para 90 minutos. Aun así, el mensaje quedó lanzado: el plan que tenía en mente se alteró por decisión médica, no técnica. “No estoy contento cuando tenemos el plan y se cambia, aunque sea por mi propio beneficio, por la gestión de los jugadores después de lesiones”, admitió.
Merson ve peligro en ese tipo de declaraciones. “Está cargando contra ellos, y ya vimos lo que pasó con Enzo Maresca en Chelsea cuando empezó a señalar al cuerpo médico por dictar sus cambios. Se fue unas semanas después”, recuerda. El paralelismo es evidente y no invita al optimismo.
¿Autoprotección o fuego amigo?
El exjugador entiende, hasta cierto punto, que De Zerbi quiera cubrirse: “Si le dicen que quite a un jugador, él es el entrenador. Él manda. Si no depende de él cuánto tiempo están sus futbolistas en el campo, ¿por qué no va a cubrirse?”.
Pero el matiz para Merson está en cómo se gestiona esa tensión. Lo que podría resolverse puertas adentro, se ha convertido en munición pública. Y eso, en un club que intenta reconstruirse tras dos temporadas muy flojas, es dinamita.
El verdadero problema: la mentalidad del Tottenham
Más allá del enfado del técnico, Merson pone el foco en algo más profundo: la mentalidad del equipo y del entorno.
“Es un camino muy largo para el Spurs. Mi problema es la mentalidad. No quedas 17º dos años seguidos y esperas darle la vuelta en un abrir y cerrar de ojos”, sentencia. El mensaje es claro: no hay atajos.
Para él, el Tottenham debe olvidarse de mirar hacia arriba a toda costa. “La gente tiene que ser paciente. El Spurs no debería preocuparse por estar a ocho puntos del Arsenal; lo único que tiene que mirar es quién va quinto y a cuántos puntos está del quinto”, insiste.
Su pronóstico es contundente: “No van a acabar por delante de Man City, Liverpool, Chelsea y Arsenal”. El objetivo realista, según Merson, es la zona europea inmediatamente inferior, no el trono de la liga.
Un inicio áspero… y un vestuario que ya escucha ruido
Entre un ataque sin pegada, un entrenador que ya señala a sus delanteros y un cuerpo médico expuesto públicamente, el arranque de temporada del Tottenham se ha vuelto más tenso de lo que indica la simple tabla de clasificación.
De Zerbi defiende sus decisiones y protege a sus jugadores clave tras lesión. Merson, desde la distancia, ve un riesgo claro: que las primeras grietas no nazcan en el césped, sino en la propia estructura del club.
La temporada apenas comienza. La pregunta es si el Spurs tendrá la calma y la unidad necesarias para crecer… o si estas primeras palabras dejarán una cicatriz que acompañe todo el curso.





