Manuel Ugarte y el dilema del Manchester United
El caso Manuel Ugarte se ha convertido en un problema de largo recorrido para el Manchester United. Y lo peor, para el club, es que apenas ha empezado.
Ratcliffe ya había dictado sentencia
Según reveló en su día The Athletic, Sir Jim Ratcliffe tomó una decisión muy clara tras ver en directo a Ugarte con la camiseta del United ante el Leeds United el pasado abril: quería que el centrocampista saliera del club. El uruguayo, fichado en 2024 por más de 50 millones de libras, no había cumplido las expectativas después de dos campañas discretas.
La hoja de ruta deportiva era sencilla: colocar a Ugarte en el mercado en este último verano y hacer sitio en la plantilla y en la masa salarial. El plan económico también estaba definido. De acuerdo con ESPN, el United calculaba que, para cuadrar cuentas, necesitaba una oferta en torno a las 20 millones de libras. Una rebaja enorme respecto a la inversión inicial, pero asumida como necesaria.
El problema es que nadie estaba dispuesto a pagar eso. Ni siquiera a acercarse, viendo su rendimiento reciente y sus exigencias salariales. La mejor opción que manejaba el club era un préstamo con un equipo que aceptara hacerse cargo del sueldo del jugador.
Una lesión que cambia todo… pero no arregla nada
Entonces llegó el Mundial 2026. Y con él, el giro inesperado. Ugarte sufrió una grave lesión de rodilla con Uruguay durante el torneo. Adiós a cualquier posibilidad de traspaso. Adiós incluso a un simple préstamo.
La lesión obligó al United a asumir que el mediocentro de 25 años seguirá en Old Trafford, como mínimo, hasta el próximo verano. No habrá salida inmediata, por mucho que la cúpula lo deseara.
El único alivio para el club llega desde el programa FIFA Club Protection Programme, que cubrirá el salario de Ugarte mientras esté de baja al haber caído lesionado en un partido internacional. Un respiro contable, sí. Pero solo temporal.
Porque el verdadero problema sigue intacto. Y, según las fuentes citadas por ESPN, solo se ha “pateado hacia adelante”.
Un contrato que amenaza con enquistarse
Ugarte tiene contrato hasta junio de 2029. Cinco años firmados, de los que aún restan varios por delante. Eso significa que el United deberá volver a buscar una solución en el próximo mercado estival… y quizá en los siguientes.
El escenario que dibujan en el club no es nada halagüeño: si el jugador no recupera nivel y mercado, podrían pasar hasta tres años más intentando encontrarle destino, con un salario elevado y un valor de traspaso a la baja. Justo el tipo de situación que Omar Berrada y Jason Wilcox, los nuevos arquitectos del proyecto deportivo, quieren desterrar del nuevo United: contratos largos, salarios altos y jugadores sin salida clara.
La lesión, por tanto, no ha cerrado el caso Ugarte. Solo ha alargado el conflicto.
Zirkzee, otro caso distinto en el mismo vestuario
En paralelo, el United también escuchó ofertas por Joshua Zirkzee durante la ventana de fichajes. El delantero neerlandés figuraba en la lista de posibles salidas, pero su situación ha tomado un cariz muy distinto a la de Ugarte.
Zirkzee sigue en el club y cuenta con el respaldo de Michael Carrick. El técnico, en declaraciones a BBC Sport, dejó claro que el atacante forma parte de sus planes:
“Seguro que Josh es importante, para el equipo, para la profundidad de la plantilla”, explicó. “Josh es feliz aquí y tengo una relación realmente buena con él. Quiere jugar más de lo que lo ha hecho, pero eso es una competencia sana. Tenemos muchos partidos por delante, con menos tiempo entre encuentros. Josh puede hacer cosas realmente de primer nivel, lo he visto yo mismo”.
Mientras Zirkzee pelea por minutos y se presenta como un recurso útil en un calendario apretado, el caso de Ugarte simboliza el tipo de herencia contractual que el nuevo United intenta dejar atrás.
La gran incógnita es si el mediocentro uruguayo será capaz de cambiar la narrativa cuando vuelva de su lesión… o si el club se verá atrapado durante años en una historia que ya quiso dar por terminada.






