Liverpool refuerza su defensa con Jeremy Jacquet: el nuevo central de 60 millones
Liverpool ya tiene a su nuevo central de futuro y de presente. Jeremy Jacquet, 20 años, aterriza desde Rennes por un total de 60 millones de libras y se convierte en el segundo defensa más caro de la historia del club, solo por detrás de Virgil van Dijk. No es una apuesta discreta. Es una declaración de intenciones.
El acuerdo se cerró en enero, pero la operación se ha hecho oficial este miércoles, justo a tiempo para que el francés se incorpore desde el primer día a la pretemporada de Andoni Iraola, que arranca a finales de este mes. El club pagará 55 millones fijos más 5 en variables, una cifra que lo coloca de inmediato bajo los focos.
Jacquet llega con una duda despejada: su hombro. El central sufrió una lesión grave a comienzos de febrero, en la derrota 3-1 de Rennes ante Lens en Ligue 1, cuando cayó de forma aparatosa en la segunda parte. Salió del campo con evidentes gestos de dolor y, poco después, los médicos confirmaron que necesitaba cirugía y se perdía el resto de la temporada.
Ese problema ya es pasado. Operado pocas semanas después del incidente, el defensa ha completado todo el proceso de rehabilitación y, durante sus vacaciones, ha trabajado con un plan físico individualizado para presentarse en el AXA Training Centre listo para competir. Nada de incorporaciones graduales. Llega para entrar directamente en la dinámica del grupo.
“Me siento muy bien, las primeras impresiones son buenas y estoy muy feliz de empezar aquí”, afirmó en los canales oficiales del club. “Estoy muy feliz. Cuando veo las instalaciones, me veo aquí. Me siento bien y estoy muy emocionado por empezar. Para mí es un gran sueño, es un gran club. Un club como Liverpool, es un gran sueño para mí”.
Un sueño para el jugador, una operación estratégica para el club. Liverpool se impuso a una larga lista de pretendientes europeos en el mercado de invierno, con Chelsea como rival más insistente. El club de Anfield estaba convencido de que no podía dejar escapar a uno de los centrales jóvenes más cotizados del continente. Y el jugador, según se desprende desde el entorno del club, tenía clara una idea: quería aprender al lado de Virgil van Dijk, dos veces campeón de la Premier League y referencia absoluta del puesto, que este mes cumple 35 años.
Jacquet firma por cinco temporadas con opción a una sexta y se suma a un núcleo defensivo en plena transición generacional. Competirá por minutos con Joe Gomez, Giovanni Leoni y el propio Van Dijk, que se espera forme parte de la gira veraniega por Estados Unidos tras la eliminación de Países Bajos en octavos de final del Mundial. No llega como simple relevo. Llega para empujar la puerta del once.
En Anfield están convencidos de que han asegurado el futuro del centro de la defensa con un doble golpe de mercado. Jacquet aterriza 11 meses después de la llegada de Giovanni Leoni, fichado desde Parma por algo menos de 30 millones de libras. Dentro del club se repite una idea: creen haber asegurado a los dos mejores defensas jóvenes de Francia e Italia.
El camino de Leoni, sin embargo, se torció pronto. El italiano se rompió el ligamento cruzado anterior en su debut ante Southampton en la Carabao Cup el pasado septiembre. Desde entonces, su reconstrucción ha sido silenciosa, metódica. Lleva tiempo trabajando en el gimnasio del AXA Centre y se espera una actualización de su estado físico a lo largo de este mes, ya bajo la mirada de Iraola. El técnico español tendrá que gestionar con cuidado el equilibrio entre presente competitivo y paciencia con dos talentos que apuntan al largo plazo.
Mientras Jacquet entra por la puerta grande, otro central se marcha por la de atrás, al menos en lo económico. El mismo día en que se hace oficial la llegada del francés, Real Madrid anuncia el fichaje de Ibrahima Konaté como agente libre. Liverpool llevaba casi dos años negociando con sus representantes para renovar su contrato, pero no hubo acuerdo. El resultado es doloroso: un internacional francés en plena madurez se marcha a La Liga sin dejar un solo euro en caja.
La comparación es inevitable. Un central joven llega por 60 millones. Otro, ya consolidado, se va gratis. La apuesta es clara: reconstruir la defensa alrededor de Van Dijk con piezas nuevas, más jóvenes, más moldeables, pero también con un coste económico importante y con un margen de error reducido.
Jacquet, por su parte, se prepara para un verano intenso. Nuevo país, nuevo idioma, nuevo vestuario y un nivel de exigencia que no admite adaptación lenta. En Anfield no se paga esa cantidad por un proyecto lejano. Se paga por alguien que pueda sostener la línea defensiva en noches grandes, que pueda convivir con la presión de ocupar el mismo territorio que domina Van Dijk.
El francés ya ha pisado el césped durante su descanso estival, afinando sensaciones antes de presentarse a las órdenes de Iraola. No llega con dudas médicas, sino con una hoja en blanco y un precio que lo obliga a responder desde el primer entrenamiento. La pretemporada marcará sus primeras jerarquías, sus primeras asociaciones, sus primeros duelos con los delanteros del equipo.
Liverpool cambia de piel atrás. Konaté se marcha al Bernabéu. Leoni lucha por volver tras una lesión cruel. Van Dijk encara el tramo final de su carrera en la élite. Y, en medio de todo, aparece Jacquet, el nuevo central de 60 millones que aterriza con un hombro reparado, una ambición enorme y un reto mayúsculo: demostrar que este sueño que tanto repetía al firmar no se convierte en una carga en cuanto ruja Anfield por primera vez con su nombre.






