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Liverpool frena la salida de Alisson Becker

En Anfield han pisado el freno. Después de semanas de salidas, dudas y negociaciones enquistadas, el club ha trazado una línea roja muy clara: Alisson Becker no se va. No este verano.

Un verano de terremoto en Anfield

Liverpool vive otro verano de reconstrucción profunda. Andy Robertson y Mohamed Salah se marchan libres. El lateral escocés ya tiene destino: Tottenham, que también ha cerrado a Marcos Senesi y prepara un golpe mayúsculo en el mercado con un fichaje desde Manchester City.

Alrededor del núcleo del equipo, todo son interrogantes. El futuro de Alisson, Joe Gomez, Curtis Jones, Alexis Mac Allister y Cody Gakpo ha estado sobre la mesa. Y a ese escenario se ha sumado un golpe más: la salida de Ibrahima Konaté.

El central de 27 años no ha llegado a un acuerdo para renovar. Club y jugador han chocado una y otra vez en las conversaciones, abiertas desde noviembre de 2023. La brecha económica y contractual nunca se cerró.

El periodista Ben Jacobs lo resumió en X: dentro del club se considera un desenlace “decepcionante”, algo que Liverpool intentó evitar. La entidad estaba dispuesta a pagar un salario importante, pero sin romper la estructura interna. No han querido dinamitar el equilibrio del vestuario por una sola renovación.

La decisión final ha sido contundente: no seguir adelante con lo que se percibía como un acuerdo excesivamente caro y destinar esos recursos a la sustitución de Salah y al refuerzo de otras zonas clave del campo. Entre bambalinas, en cambio, crecen las expectativas con Jeremy Jacquet y Giovanni Leoni, dos centrales jóvenes a los que en el club miran con fe de cara a la próxima temporada.

La puerta se cierra para Juventus

Con Robertson, Salah y Konaté camino de salida, en Liverpool han decidido que basta. El siguiente en la lista de dudas era Alisson. Juventus había movido ficha con fuerza y el guardameta había dado el visto bueno.

Según Fabrizio Romano, el brasileño alcanzó un acuerdo verbal con el club italiano el pasado abril: tres años de contrato sobre la mesa, un proyecto atractivo y un contexto nuevo. Tentador, sobre todo para un jugador que entra en el último año de su vínculo con Liverpool.

Pero ahí intervino el club. Romano detalla que Liverpool ha comunicado “formalmente” a Alisson que quiere que siga y que cuente como pieza central la próxima temporada. El plan estaba fijado desde la semana pasada: no perder otro líder más del vestuario este verano.

La relación entre el portero y la entidad sigue siendo excelente. No había ruptura, ni desgaste público, ni guerra fría. Alisson no iba a forzar su salida si el club decidía retenerlo. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido.

Resultado: el brasileño cumplirá el último año de su contrato en Anfield. Juventus deberá buscar portero en otro lado. Liverpool, en cambio, se asegura algo más que un guardameta: conserva una voz de peso en el vestuario en plena transición.

Konaté apunta a París y Liverpool vuelve al mercado

La marcha de Konaté abre otro frente. El Daily Mail sitúa a PSG como destino “más probable” para el francés, aunque también se han mencionado nombres de peso como Chelsea, Bayern Munich y Real Madrid en distintos informes.

Mientras se aclara su futuro, en Liverpool ya trabajan con una idea clara: necesitan otro central. Las fuentes consultadas por TEAMtalk confirman que el club planea volver al mercado para reforzar el eje de la defensa.

Ahora mismo, las opciones son Virgil van Dijk, Joe Gomez, Jeremy Jacquet y Giovanni Leoni. Sobre el papel, cuatro nombres. En la práctica, dudas: los dos últimos llegan de lesiones de larga duración y apenas tienen experiencia al máximo nivel. Falta un quinto hombre fiable para sostener una temporada larga, exigente y sin red.

Entre los primeros objetivos que circulan aparecen Gleison Bremer, pilar de la zaga de Juventus, y Jarell Quansah, viejo conocido de la casa. Dos perfiles distintos para una misma urgencia: reconstruir el corazón defensivo sin perder competitividad.

Liverpool asume el riesgo de un verano de cambios profundos. Pero con Alisson bajo palos, al menos una certeza se mantiene firme mientras todo lo demás se mueve. La pregunta es si bastará para sostener otra revolución en Anfield.