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Liverpool y el fallido fichaje de Ismaila Sarr

El agente de Ismaila Sarr, Diomansy Kamara, ha alzado la voz tras el fallido intento de Liverpool de fichar al extremo de Crystal Palace, y lo ha hecho con un duro y extenso mensaje en redes sociales que va mucho más allá de una simple operación frustrada.

Liverpool aprieta… y choca con el muro de Palace

Liverpool se había lanzado al mercado en busca de un tercer extremo antes del cierre del mercado. Tras asegurar la llegada de Victor Muñoz y cerrar un acuerdo gigantesco de 123 millones de libras por Bradley Barcola, el club de Anfield quiso rematar su ofensiva con otro atacante de banda.

Los nombres estaban claros: Ismaila Sarr, de Crystal Palace, y Yankuba Minteh, de Brighton. Hubo varias rondas de conversaciones por ambos. En paralelo, durante las negociaciones por Barcola, también apareció sobre la mesa el nombre de Ibrahim Mbaye, pero el joven de 18 años acabó marchándose a Aston Villa por 55 millones de euros, unos 47 millones de libras.

Liverpool presentó una oferta de 40 millones de libras por Sarr. Algunas informaciones, como la de Fabrizio Romano, apuntaron a una propuesta de 50 millones, pero otras fuentes desmintieron esa cifra. Lo que sí quedó claro fue la postura de Crystal Palace: precio por encima de los 50 millones y negativa total a vender al senegalés en la recta final del mercado. Los ‘reds’ tuvieron que retirarse.

Manchester United y Galatasaray también tantearon al jugador. Sarr, incluso, borró todas las fotos relacionadas con Crystal Palace de su cuenta de Instagram, una señal evidente de que veía con buenos ojos un cambio de aires este verano. Sin embargo, United nunca pasó de la fase de interés y las ofertas de Galatasaray quedaron muy lejos de los 50 millones exigidos.

El caso Lamine Camara y el enfado de Kamara

La frustración de Kamara no se limita a Sarr. Otro de sus representados, Lamine Camara, estuvo a punto de protagonizar un traspaso de 47 millones de libras a Chelsea, pero la operación se desplomó a última hora cuando Monaco decidió no vender al centrocampista.

Con dos grandes movimientos caídos en el tramo final del mercado, el agente decidió cargar contra la forma en que se gestionan las carreras de muchos futbolistas africanos. En su comunicado escribió que los casos de Ismaila Sarr y Lamine Camara “deben interrogarnos a todos” y denunció la lógica por la que el jugador africano puede dar la sensación de ser “solo una mercancía: lo compras, fijas su precio, negocias su futuro y, demasiadas veces, su voluntad queda en segundo plano”.

Kamara reclamó “respeto” para los futbolistas africanos: respeto a su trabajo, a su carrera, a sus ambiciones y a su voz. Subrayó que un traspaso no debería reducirse a “dos clubes y números”, porque detrás de cada contrato hay “un hombre, una carrera, sueños y decisiones de vida”. Admitió que el hecho de que los clubes tengan la última palabra forma parte de la realidad del fútbol profesional, pero lanzó una pregunta directa: “¿qué pasa con la carrera y la voluntad del jugador?”. Y remató recordando que “detrás de cada éxito, son los jugadores quienes escriben la historia en primer lugar”.

Un dardo claro a un sistema que, a su juicio, sigue tratando demasiadas veces al futbolista como un activo contable más.

Minteh se escapa y la preocupación en Anfield crece

Mientras el caso Sarr se enfriaba, Liverpool también veía cómo se le escapaba Yankuba Minteh. Brighton rechazó dos ofertas verbales, una de 50 millones y otra de 60 millones de libras. El equipo de Andoni Iraola llegó a plantearse un nuevo intento, esta vez en una horquilla entre 65 y 70 millones, pero se retiró en seco cuando Brighton respondió con una valoración de 80 millones.

El golpe no es menor. La llegada de Bradley Barcola ilusiona a la afición de Anfield por su talento y su potencial, pero deja una sensación ambivalente: el club ha invertido fuerte en un fichaje estelar, sí, pero no ha logrado completar el plan inicial de sumar un tercer extremo, ni tampoco ha cubierto aún otras necesidades señaladas, como el lateral derecho y un centrocampista más.

En un mercado donde los precios se disparan y las negociaciones se tensan hasta el último minuto, la pregunta ya flota en el ambiente en Liverpool: ¿ha sido este verano una oportunidad perdida para redondear una plantilla que quiere volver a pelear por todo?