Liverpool y la carrera contra el tiempo en el mercado
Al Liverpool se le acaba el tiempo. Queda aproximadamente una semana de mercado y la sensación en Anfield es clara: la plantilla sigue corta si el objetivo real es pelear por títulos.
La llegada de Andoni Iraola estaba llamada a ser el gran giro de timón. Un cambio de ciclo. De momento, el balance es inquietante: cuatro jugadores del primer equipo se han marchado, solo tres han llegado y ninguno transmite la impresión de mejorar a los que se fueron. La reconstrucción avanza, pero a trompicones.
La gran herida, por supuesto, sigue siendo la misma: la marcha de Mohamed Salah. Sustituir al egipcio debía ser el primer punto en la lista de prioridades del verano. Richard Hughes sabía desde principios de julio que Yan Diomande no iba a ser el elegido, y eso abre una pregunta incómoda: ¿por qué está tardando tanto el club en cerrar al heredero del “Egyptian King”?
Barcola, Mbaye y la carrera contrarreloj
Bradley Barcola se ha convertido en el objetivo número uno. El jugador encaja, entusiasma y encendería a la grada. Pero hay un muro evidente: el precio. Paris Saint-Germain exige una cifra que en Liverpool consideran desorbitada y ese pulso económico está frenando el acuerdo.
Mientras tanto, los nombres se acumulan en la agenda. Uno de ellos es Ibrahim Mbaye. Tiene 18 años, ya se ha hecho un nombre en París y no solo Liverpool lo quiere. Otros grandes clubes europeos se han lanzado también a por él, lo que complica aún más la operación y alimenta la inquietud de la afición.
Ahí es donde entra en juego la última actualización de Fabrizio Romano, que ha traído algo de calma al entorno red. No despeja todas las dudas, pero al menos rebaja el miedo a un verano sin golpe de efecto en ataque.
El frente Gakpo y el riesgo de un agujero en ataque
Como si no hubiera ya suficientes frentes abiertos, sobrevuela otro problema: el futuro de Cody Gakpo. Manchester City y Tottenham Hotspur merodean, atentos a cualquier oportunidad para sacarlo de Anfield en los últimos días de mercado.
El contexto no ayuda. El domingo, Gakpo fue el mejor atacante del Liverpool. Visto así, desprenderse del neerlandés a estas alturas rozaría lo absurdo. El equipo ya anda justo de recursos ofensivos y la ventana de fichajes está a punto de cerrarse.
El escenario más optimista habla de un doble golpe: incorporar a Mbaye y a Barcola. Incluso en ese caso, la cuenta no termina de salir. Hugo Ekitike sigue de baja indefinida y, aunque llegaran los dos objetivos, el equipo seguiría un atacante por detrás en números y jerarquía.
Por eso el foco se posa directamente sobre Hughes. Si el director deportivo no refuerza el ataque antes de que el mercado eche el cierre, la batería de preguntas será inevitable. Sobre la planificación, sobre el timing, sobre la ambición real del proyecto con Iraola.
Y todo eso, sin que Gakpo haya salido todavía. Si el neerlandés termina marchándose en esta última semana, el interrogante se convertirá en algo mucho más serio: ¿puede este Liverpool sostener sus aspiraciones sin un golpe firme y definitivo en la delantera?





