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Liverpool y Atlético de Madrid se enfrentan en Anfield

Anfield vuelve a encender los focos el miércoles por la noche y el cartel es ya un clásico reciente: Liverpool contra Atlético de Madrid, reedición del duelo de la primera jornada de la pasada temporada, aquel 3-2 eléctrico que se quedó en casa red. Esta vez, el contexto es distinto, pero la sensación es la misma: partido de cuchillo entre los dientes.

El Liverpool de Andoni Iraola sigue en construcción. Cinco puntos en tres jornadas de Premier, dos goles encajados en cada uno de los dos primeros partidos y una defensa que todavía busca automatismos. El último 2-0 en Ipswich alivió algo la presión y, sobre todo, devolvió a escena a un hombre clave: Alexander Isak, autor de un doblete en Portman Road.

El sueco parece otro tras un primer curso en Anfield marcado por las lesiones: tres goles en tres partidos de liga, cuando el año pasado sólo firmó cuatro en 22 apariciones. Más fino, más agresivo, más presente en el área. Y con un socio muy claro: Cody Gakpo, que asistió los tres tantos que lleva Isak en este arranque.

Un Liverpool frágil atrás, un Atlético que huele la sangre

La herida del Liverpool está clara. Atrás. Iraola ha tenido que recolocar a Ronald Araújo en el lateral derecho ante las bajas de Conor Bradley y Giovanni Leoni, y la zaga todavía se nota blanda. Cuatro goles encajados en los dos primeros encuentros de Premier, dos empates que dejaron la sensación de equipo abierto, fácil de castigar cuando pierde el control del ritmo.

Ahí es donde aparece el Atlético de Diego Simeone. El equipo rojiblanco aterriza en Merseyside tocado por el 3-0 encajado en San Mamés ante el Athletic, pero con un colchón de siete puntos en cuatro jornadas de LaLiga y una idea clara: este Liverpool se puede dañar.

La historia reciente le da argumentos. El Atlético ya ganó 3-2 en Anfield en la temporada 2019/20 y el curso pasado fue capaz de levantar un 2-0 en contra en este mismo escenario. Simeone conoce el estadio, conoce el ambiente y sabe cómo enfriarlo.

El técnico argentino tiene un as bajo la manga: el regreso de Julián Álvarez, que apunta a su primera titularidad de la temporada. A su lado, Cristian Romero también pugna por estrenarse de inicio desde que llegó al club. En cambio, Alexander Sorloth, lesionado en el muslo, y Arnau Ortiz, sancionado, se quedan fuera.

Alineaciones probables: talento por todas partes

El Liverpool se perfila con un once cargado de nombres pesados y alguna pieza fuera de sitio:

  • Alisson; Kerkez, Araújo, Jacquet, van Dijk; Szoboszlai, Mac Allister, Barcola; Wirtz, Gakpo, Isak.

Enfrente, un Atlético con mezcla de oficio, piernas jóvenes y pegada:

  • Oblak; Llorente, Romero, Hancko, Grimaldo; Giuliano Simeone, Barrios, Hjulmand, Lookman; Baena, Álvarez.

El dibujo habla solo: los ingleses quieren la pelota y el mando; los madrileños, el error rival y los espacios.

El talón de Aquiles red: la creación de ocasiones

Paradójicamente, el gran problema del Liverpool no está sólo en su propia área. También le cuesta generar. El equipo de Iraola figura 19º en la Premier en grandes ocasiones creadas: apenas cuatro en tres jornadas. Demasiado poco para un ataque con nombres como Wirtz, Gakpo o el propio Isak. Brighton, por contraste, ya suma 15 en el mismo tramo.

El Atlético se frota las manos con ese dato. Pablo Barrios y Morten Hjulmand tienen una misión muy clara: cerrar los pasillos interiores que Florian Wirtz necesita para girarse y dañar. Detrás, Jan Oblak sigue siendo una garantía silenciosa, el tipo que sostiene al equipo cuando el partido se atasca y el rival empieza a colgar balones.

Simeone no tiene ningún problema en convertir Anfield en un partido estrecho, lento, casi de ajedrez. Cuanto menos ritmo, mejor para él.

Isak, la amenaza constante

En medio de ese escenario tenso, la figura de Isak se agranda. Tres goles en tres jornadas, dos de ellos en apenas nueve minutos en Ipswich, y una química evidente con Gakpo. El sueco llega al duelo en uno de los mejores momentos desde que firmó por el Liverpool.

Su lunar está en Europa: sólo un gol en 13 partidos de Champions. La estadística no engaña, pero tampoco explica su estado actual. Con la defensa del Atlético todavía recolocándose tras los tres tantos recibidos en Bilbao, el duelo entre Isak y la nueva zaga rojiblanca puede marcar el partido.

Un Atlético incómodo, un marcador corto en el horizonte

El Liverpool ha mostrado grietas atrás, el Atlético sabe morder ahí y, sin embargo, el guion no apunta a un festival ofensivo. Los rojiblancos han marcado siete goles en sus cuatro choques ligueros, mantienen pólvora, y el regreso de Julián Álvarez suma amenaza. Pero la idea de Simeone es clara: cerrar, enfriar, esperar.

Con un Liverpool al que le cuesta fabricar ocasiones claras y un Atlético experto en reducir los partidos a detalles, el encuentro huele a marcador corto, a noche de tensión, a error castigado sin piedad.

La última vez que se vieron las caras en este escenario, Anfield vibró con cinco goles. Esta vez, con un Liverpool aún frágil y un Atlético que se siente cómodo en el barro táctico, la pregunta es otra: ¿quién será el primero en equivocarse?

Liverpool y Atlético de Madrid se enfrentan en Anfield